Inicio Minería ¿Acciones de empresas mineras para las comunidades campesinas?

¿Acciones de empresas mineras para las comunidades campesinas?

15 minuto leer

Alberto Arispe

Por Alberto Arispe*

He leído que el gobierno plantearía a 15 CEO de empresas mineras que las comunidades aledañas a los proyectos reciban acciones de las compañías que operan esos proyectos.

Vamos por partes.

En primer lugar espero que el gobierno no esté contemplando la idea de imponer que las empresas mineras tengan que regalar/entregar acciones a las comunidades.  Imponer por decreto a un accionista iría contra las reglas del mercado, y ya he escrito varias veces qué pasa cuando una sociedad va sostenidamente contra el mercado. El ajuste a la baja  termina siendo terrible.  Todos pierden.  Imponer una ley de este tipo sería confiscatorio, afectaría negativamente la ya golpeada confianza en el país, retraería aun más la inversión privada, reduciría el crecimiento económico y terminaría por elevar la pobreza.   Si alguna empresa minera decide regalar/entregar acciones a terceros debe hacerlo por voluntad propia, sin presiones por parte del Estado.

En segundo lugar, ¿tiene algún sentido que las comunidades sean accionistas de una empresa minera?

Las acciones son títulos valores que otorgan propiedad sobre los activos de una empresa y derechos sobre los flujos de caja futuros y utilidades netas futuras que una compañía va a generar.  Aquellos que compran acciones de una sociedad, lo hacen para obtener un retorno atractivo a su inversión. Estos inversionistas están tomando un riesgo alto, pues si el negocio no funciona, y puede haber muchos motivos para que un negocio  vaya mal, el precio de las acciones compradas pueden bajar sostenidamente e inclusive puede llegar a cero.  Por tanto, sólo deben comprar acciones aquellas personas/instituciones que tienen excedentes de capital y que están dispuestas a asumir riesgos relativamente altos.  Como dicen los americanos, las acciones no son instrumentos de ahorro para “viudas y huérfanos”.  Yo añadiría que tampoco son para comunidades campesinas que son pobres económicamente.

Y hasta donde yo sé, las comunidades que habitan cerca de los proyectos mineros son relativamente pobres.  No tienen excedentes de capital.  El poco capital que puedan tener debe ser gastado en educación, salud, infraestructura básica, etc.  Una comunidad campesina debe preocuparse por salir de la pobreza.  No debe estar preocupada por que las acciones de la empresa minera que opera el proyecto ‘del costado’ suban o  paguen altos dividendos.  El que invierte en acciones de empresas mineras especula que el precio delcommodity que produce la empresa va a subir de precio, especula que los ingenieros de la empresa van a encontrar más reservas sostenidamente, especula que el management mantendrá los costos bajos.  El negocio de especular e invertir en acciones mineras es para aquellos que tienen excedentes de capital y son amantes del riesgo.  No es para una comunidad minera que no tiene agua, electricidad, carreteras, un colegio digno, una posta de salud adecuada, etc.  Es decir, un pobre no debe invertir en acciones mineras, pues primero tiene que cubrir sus necesidades básicas.  Finanzas 101.

En tercer lugar, ¿por qué una empresa minera tendría que entregar acciones a las comunidades?  Los accionistas de una empresa son aquellos que aportan capital a la sociedad.  A cambio de ese capital, la compañía emite acciones.  En la mayoría de casos, los accionistas aportan dinero a cambio de acciones. En algunos casos, los inversionistas  pueden aportar capital en otros activos, como acciones de otra empresa, real estate, otros activos fijos, inclusive know-how.  Pero el accionista tiene que aportar algo a la empresa, algo que tenga valor para los accionistas, para que éstos estén dispuestos a emitir más acciones, perder un poco de accionariado (diluirse), a cambio de un activo que les traerá mayores retornos en el futuro.  ¡Ésa es la idea!

Las comunidades no son dueñas de las reservas de mineral.  Por ley el dueño es el Estado.  Así que las comunidades no podrían aportar reservas.  Las comunidades son vecinas de los proyectos.  Por tanto, las comunidades sí se ven afectadas negativamente cuando un proyecto se lleva a cabo. Definitivamente el desarrollo de un proyecto minero afecta el medio ambiente de las comunidades aledañas.  Hay toda una operación que afecta a la vida de las personas, animales, ríos y tierras aledañas.

Esto crea una externalidad económica y las compañías mineras deben compensar (muchas lo hacen, otras no) a las comunidades por esta externalidad.  En vez de pagarles en efectivo, en colegios, en hospitales, en programas sociales, podrían darles acciones, pero -repito- las comunidades no tienen los excedentes de capital ni el perfil de riesgo para arriesgar esa compensación ‘comprando’ acciones de empresas mineras.

El Estado debe exigir a las empresas mineras que paguen esas externalidades y debe exigir a las comunidades campesinas que respeten la ley.  Las empresas mineras no pueden afectar la vida de sus vecinos sin compensarlos, y las comunidades campesinas no pueden afectar la operación del proyecto bloqueando carreteras, incendiando locales, atacando a las personas.  Si hay un impase (siempre lo habrá, somos humanos) sobre cuánto debe ser la compensación por esa externalidad, el Estado debe mediar (o quizás un independiente).

En cuarto lugar, y con esto acabo, el hecho de recibir acciones no significa que las comunidades van a trabajar ‘de la mano’ con la empresa minera porque sus intereses van a estar alineados. No será así.  La comunidad, como cualquier organización que ‘compra’ acciones sólo estará contenta si el precio de la acción sube.  Si el precio de la acción baja, la comunidad sentirá que no está ganando nada con ser accionista.  Su nivel de pobreza seguirá igual, pues cuando las acciones bajan de precio, es porque las utilidades bajan y los dividendos disminuyen.  Es posible, inclusive, que la empresa decida no pagar dividendos. Muchas empresas tienen que reinvertir sus ganancias para crecer. Podría ser el caso de que los accionistas no reciban dividendos.   Las comunidades campesinas, que no son expertas en análisis financiero, reclamarán y estaremos en el mismo lugar en que estamos ahora.

Creer que la hipótesis de que las comunidades estarán ‘contentas’ y alineadas con la empresa minera de recibir acciones es incorrecta.  De hecho las comunidades ya son socias de las mineras de manera indirecta, pues si las mineras tienen utilidades, el 30% va al Estado en impuesto a la renta y el 50% de esos impuestos va a la región  y a las municipalidades cercanas a la mina.  ¿Esto hace que las comunidades estén alineadas con la mina?  Claramente no.

En resumen, las comunidades campesinas son vecinas de las mineras y deben ser compensadas por las empresas mineras por las externalidades que ocasionará en el medio ambiente el desarrollo de un proyecto. Esa compensación no debe ser hecha en acciones de la empresa minera porque las comunidades no reúnen las características mínimas que deben reunir los inversionistas que invierten en acciones que tienen un nivel de riesgo alto.  Que los políticos que no hagan demagogia y que no se metan en temas que no conocen.  Deben simplemente encargarse  de atraer inversión privada para negocios, invertir en educación, salud, seguridad ciudadana, justicia, entre otros. Las comunidades campesinas deben negociar con las empresas mineras sobre a cuánto asciende la externalidad causada por el desarrollo de un determinado proyecto, y esa compensación debe beneficiar a la comunidad fundamentalmente  en temas de desarrollo económico, social, cultural, entre otros.  Repito, las comunidades no deben invertir esa compensación en acciones, pues no tienen el perfil de riesgo para hacerlo.

Fuente: Semana Económica


 

* Soy gerente general de Kallpa Securities Sociedad Agente de Bolsa. Anteriormente fui gerente de desarrollo de proyectos de la Bolsa de Valores de Lima y entre los años 2000 y 2005 viví en Nueva York donde durante cinco años, fui Vicepresidente de la División de Mercados Emergentes de Swiss Re Corp. Tengo una Maestría en Administración de Empresas (MBA) de la Escuela de Negocios de Stern de la Universidad de Nueva York y soy Bachiller en Economía de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Asimismo, desde 2005, soy profesor contratado de la Escuela de Negocios de la Universidad de Lima, donde dicto el curso Mercado de Valores.

Cargue Artículos Más Relacionados
Cargue Más Por Miguel Ampudia
Cargue Más En Minería

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Mira además

Petroperú aún no ha sido notificada por demanda de Modernización de Talara

Petroperú aún no ha sido notificada por el Poder Judicial de la demanda de amparo presenta…