El presidente Evo Morales desveló este miércoles que su administración gestiona con presidentes de países productores del petróleo la reducción de la producción de crudo con el fin de mejorar los precios internacionales.

“ Ojalá nos vaya bien, son negociaciones que hay que hacer a nivel internacional aunque nosotros no decidimos sobre las cuestiones del petróleo, somos pequeños productores pero influye”, señaló en una conferencia de prensa.

Explicó que sostienen conversaciones telefónicas con “algunos presidentes” de países catalogados como “grandes productores de petróleo” para evaluar “ cómo van a bajar la producción para subir el precio”.

Bolivia fue afectada por la baja cotización internacional del crudo ya que incide en el precio del gas, base de las exportaciones y, por ende, del erario nacional.

La administración boliviana encara un proceso de industrialización del energético para convertirlo en plásticos y energía con la finalidad de mejorar los ingresos nacionales.

“Por eso estamos con las termoeléctricas, pero también con las hidroeléctricas y las eólicas”, apuntó respecto a los proyectos que impulsa su gobierno para hacer de Bolivia centro energético de la región.

La baja de los ingresos por la venta de gas también devino en la reducción de las regalías que asigna el Estado a las regiones, aunque Morales asegura que en Bolivia no hay crisis por el registro de crecimiento económico y un mayor presupuesto en inversión pública.