Inicio Entrevistas (EXCLUSIVO) El sello social de Bear Creek en Corani

(EXCLUSIVO) El sello social de Bear Creek en Corani

12 minuto leer
739
Andrés Franco Longhi, vicepresidente de Desarrollo Corporativo de Bear Creek

ProActivo

La canadiense Bear Creek, avanza en su proyecto de plata Corani que tiene en el tema social su fortaleza. Con el despliegue de una serie de proyectos innovadores en favor y con las comunidades, la empresa ha puesto un sello que lo pone a la vanguardia. A la par, avanza en los aspectos técnicos para la operación minera y un paso ha sido la firma de un memorandum de Entendimiento con el proveedor de servicios de ingeniería Ausenco, anunciado en el marco del Simposium del Oro, en Lima. ProActivo presenta la entrevista con Andrés Franco Longhi, vicepresidente de Desarrollo Corporativo de la empresa, realizada días antes del encuentro internacional.

¿Qué camino ha recorrido Corani?

Es histórico que por primera vez en Perú una empresa pase por una Consulta Previa para una licencia de beneficio. Fue una valla muy alta.
En el proceso intervinieron los ministerios de Cultura; y de Energía y Minas cuyos funcionarios directamente tomaron contacto con la comunidad sin dirigirse a Bear Creek. Si bien estuvimos al tanto, no fuimos protagonistas.

Incluso vivieron por siete días de enero en un local comunal de Quelcaya, un lugar muy frío a cinco mil metros de altura, para verificar cómo es la relación. Y la gente les preguntó “¿cómo hacemos para que se cierre ese proceso?” y les informaron de la necesidad de realizar una Asamblea Extraordinaria aprobada por unanimidad. Es así como las dos comunidades determinadas por el Ministerio de Cultura -Chacaconiza y Quelcaya- dijeron que sí.

Para qué asunto fue la Consulta Previa

Fue para la construcción de la mina y la planta de beneficio. Hay gente que confunde y cree que se trató de la consulta previa para el Estudio de Impacto Ambiental (EIA), pero eso fue aprobado en el 2013.

¿Cuántos comuneros son?

Son unas mil personas. Cuando llegamos en el 2005, eran 39 comuneros. En la actualidad, en Chacaconiza son 109 familias y en Quelcaya 150 familias.

¿Qué actividades desarrollan?

Venden la fibra sucia a 4 o 5 dólares el kilo. Nosotros lo vendemos en forma de hilado (con valor agregado) a 5.50 dólares cada 100 gramos. Así, cuando las señoras tejen ya ganan entre 75 y 80 soles diarios y pueden llegar hasta 100 soles adicionales a la venta de la fibra que siempre han tenido.
El éxito de exportar los productos que tienen, hacia Estados Unidos, Francia y Alemania, hace que la gente sienta que efectivamente viven este sinergismo entre pueblo y empresa. Han mejorado mucho su calidad de vida.

Además, desarrollamos proyectos para repoblar la zona de chinchillas, bloqueadores de ichu; y vamos a sacar energía del frío, para lo cual estamos construyendo celdas; y una serie de cosas para beneficio de todos. Decidimos tomar a la altura y al frío como una ventaja.

También sacaremos unas medias con plata que ya están vendidas y trabajamos en llaveros y localizadores que al comienzo se hicieron para ubicar a los animales; y hacemos mallas de botellas usadas. En fin, son 108 inventos en la zona.

En junio van a lanzar un producto alternativo a la cerveza a base de un fruto propio de la zona que solo existe en Perú a 5 mil metros de altura. Cuando lo encontramos tenía un sabor bastante amargo y creímos que podía ser remplazo del lúpulo y ya es una realidad.

¿Con respecto a los temas ambientales?

Cuando las autoridades preguntaban si conocen el EIA, ellos dijeron: “somos los encargados de explicarlo. Hemos hecho un convenio con la empresa que los responsables de explicar el EIA son las comunidades, no la empresa”.

En consecuencia, ante cualquier duda pueden dar los detalles. Saben todo.

Cuando nos preguntan cuál es el nivel de contaminación decimos: hoy tenemos 10 mil alpacas en Chacaconiza y 12 mil en Quelcaya, con la meta de tener entre 50 mil a 100 mil alpacas… Si uno busca ese crecimiento, requiero 10 veces más agua, 10 veces mejor ambiente 10 veces mejores pastos. Y si la mina hace todo lo contrario será imposible alcanzar esa meta.

Soñamos que Corani sea el primer Silicon Valley a esa altura y demostrar que podemos lograr investigaciones extraordinarias.

 

Corani le ha puesto su sello al tema social

Queremos mostrar a la gente cómo en un lugar pequeño y con tan poco se puede hacer tanto. Un buen ejemplo son las ventas en el exterior.

Sin embargo, faltan  mejores servicios de agua, energía e internet que carecemos y esperamos que pronto llegue y lograr en conjunto algunos objetivos, en los que el Estado nos tiene que ayudar. Ya hacemos aplicativos para llaveros con lenguaje para Android y iOS.

Es tiempo para darle impulso a la provincia. Como Bear Creek, soñamos  que Corani sea el primer Silicon Valley a esa altura y demostrar que podemos lograr investigaciones extraordinarias.

¿Cómo puede darse esa sinergia?

Somos tres en esta situación. Si trabajamos en equipo lograremos sacar a un lugar, entre los más pobres del Perú, para convertirlo en uno con posibilidades de desarrollo, basadas en la tecnología y la ciencia, que muchas veces no lo consideramos. Los chicos nos han dado sorpresas, ya trabajan con impresiones en 3D, hacen planos y conocen el lenguaje de los aplicativos, como el Java.

Ni las empresas ni las comunidades por si solas alcanzaremos lo que anhelamos si no tenemos el respaldo del gobierno. Trabajamos con los ministerios de Vivienda, de Transportes y de Agricultura; pero la falta de estabilidad política del gobierno no nos permitió algo más sólido.

Esperamos que con el  presidente Vizcarra, un líder que de alguna manera representa a los intereses de todos los provincianos, podamos desarrollar grandes proyectos. Así lo siente toda la gente.

¿Cuándo entrará en producción Corani y cuál será la repercusión para Perú?

Puede ser para el 2022 y con esfuerzo para el año bicentenario, el 2021. Depende de nuestro nuevo presidente, Paul Tweddle.

Son tres años de construcción, más uno de búsqueda de financiamiento que ya se tiene avanzado, pero se requiere una serie de cláusulas. Este 2018 arrancamos con obras preliminares secundarias.

Cuando Corani entre en producción,  Perú será el primer productor de plata a nivel mundial. Son ocho millones de onzas al año de plata, se estima que los primeros años podamos llegar  a 15  millones de onzas y los últimos años cerraremos con 3 a 4 millones de onzas. Con un tiempo de vida de 18 años.

Cargue Artículos Más Relacionados
Cargue Más Por Mónica Belling
Cargue Más En Entrevistas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

7 − 4 =

Mira además

Inversiones mineras ascienden a US$ 3,239 Mlls.

Las inversiones mineras en el Perú sumaron 3,239 millones de dólares entre e…