Inicio Minería (Exclusivo) Guillermo Manrique: Las relaciones comunitarias requieren innovarse para resolver conflictos sociales

(Exclusivo) Guillermo Manrique: Las relaciones comunitarias requieren innovarse para resolver conflictos sociales

8 minuto leer

 

Guillermo Manrique
Guillermo Manrique

ProActivo

Es urgente que las empresas involucradas en las industrias extractivas, entre ellas la minería, desarrollen nuevas propuestas de investigación para innovar las relaciones comunitarias y así poder afrontar favorablemente los conflictos sociales, sostuvo el experto internacional Guillermo Manrique.
“Si queremos seguir adelante en este negocio, tenemos que cambiar las metodologías para convencer a las comunidades que la minería no es perjudicial, sino que es favorable para su desarrollo”, afirmó en los Jueves Mineros del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP) al exponer sobre “Metodologías para anticipar Conflictos Sociales”, por la empresa Belling Comunicaciones.

“Con los estallidos de Conga y Tía María pareciera que van en aumento los conflictos. No sólo es minería, también es en petróleo y gas”, advirtió.

La cosmovisión andina

Manrique estimó que ello ocurre porque se sigue enfrentando las relaciones o demandas de comunidades con las metodologías de siempre. “Se ha ido perdiendo terreno porque se ha descuidado la cultura de las comunidades desconociendo la cosmovisión andina, lo cual causa una serie de problemas”, sostuvo.

Bajo esa perspectiva, opinó que se sabe muy poco de lo que piensan los que están en desacuerdo con la industria extractiva.

El experto precisó que las herramientas tradicionales de intervención social como los talleres, encuestas y otros, no registran el subconsciente de la población mal informada. “Se necesita saber lo que la población entiende, como los temas que podrían afectar a su economía a consecuencia de la ejecución de un nuevo proyecto”, explicó.

Señaló que es menester que las empresas elaboren un plan estratégico de difusión para formar en la mente de los pobladores otros símbolos que conduzcan a reducir el impacto de los mensajes antimineros.

“Es importante hacer la develación de los prejuicios negativos en contra de los proyectos, para revertirlos”, manifestó.

Consideró con que la “línea base” con la que se trabaja ahora es solo descriptiva y no dice nada de la cabeza del campesino, de cómo reaccionará cuando se anuncie algún proyecto que le cambie su statu quo, lo cual sí se obtiene con el “diagnostico predictivo”.

“Este diagnóstico está manejado por dos conceptos: el Neuro Marketing y la Neuroeconomia, que permiten investigar usos, costumbres, tradiciones, valores, memoria colectiva, herencia psicológica, todo lo que está en el cerebro del comunero, metodología que aún no utilizamos y ya debiéramos emplear”, pormenorizó.

Mensajes que ya no funcionan

Asimismo, dijo que el mensaje “minería es motor de desarrollo” ya no es efectivo.

“Ya no funciona como antes, porque todos piden desarrollo, educación, salud, colegios, carreteras, y la empresa hace filantropía. Esa metodología tradicional es la que hace perder ventajas a la industria extractiva”, argumentó.

Subrayó que lo propio ocurre cuando el EIA indica que a 4 mil metros de altura no puede haber agricultura, y que la única alternativa es reubicar a la población, mensaje que los activistas usan fácilmente para atizar el descontento de las comunidades.

“Le echamos la culpa de los conflictos al gobierno, a los de relaciones comunitarias, a los gerentes de operaciones, y eso no es cierto”, apuntó.
Asimismo, recomendó que los empresarios no deben fustigar como antimineros a quienes están en desacuerdo con ellos, y más bien “deben escucharlos y no repudiarlos”.

Perdieron legitimidad

“La verdad de las cosas es que no le tienen confianza, no la aceptan. Las industrias extractivas están perdiendo legitimidad ante las comunidades”, lamentó Manrique.

Acotó que las acciones de las empresas solo están de acuerdo a ley y dan legalidad, “pero lo que se discute y causa los conflictos es la legitimidad, por lo que hay que manejar otras estrategias para formar un capital relacional participativo, con inclusión social, y a partir de las organizaciones de base, no solo de los jefes y de las autoridades”, puntualizó.

Aseguró que mientras las empresas estén cerca de las organizaciones de base “más fácil será conseguir legitimidad, la licencia social o consentimiento”.

Instrucciones de activistas

El especialista señaló que el activista Carlos Zorrilla, en su libro “Protegiendo a su comunidad contra empresas mineras y otras actividades extractivas”, instruye a las comunidades cómo actuar en contra de esas actividades.

“Eso lo aplicaron en Conga, mientras que a la empresa le faltó la estrategia adecuada para contrarrestar las demandas”, agregó.

Cargue Artículos Más Relacionados
Cargue Más Por Miguel Ampudia
Cargue Más En Minería

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Mira además

CADE Universitario: Inició con la presencia de jóvenes de todas las regiones del Perú

Son 650 estudiantes de los mejores universidades e institutos, públicos y privados, proven…