Sidney.  El nuevo presidente ejecutivo de la minera Rio Tinto, el francés Jean-Sebastien Jacques, aseguró que el cobre podría convertirse en la primera materia prima cuyo precio repunta, al tiempo que se mostró abierto a nuevas adquisiciones en el sector.

“Creemos que la primera materia prima que podría abandonar el entorno del exceso de suministro es el cobre”, comentó en una entrevista telefónica con Reuters. Jacques fue nombrado en el cargo el sábado, convirtiéndose en el primer ejecutivo nacido en Francia que dirige la compañía en sus 143 años de historia.

Asimismo, Jacques aseguró que la firma no descarta realizar adquisiciones, sobre todo en el sector del cobre, uno de los pocos metales en los que se espera que la demanda supere a la producción a fines de la década y donde son raros los nuevos hallazgos, aunque no dio detalles específicos.

Recién cerrado un acuerdo en mayo para financiar una ampliación por 5.300 millones de dólares del proyecto minero Oyu Tolgoi en Mongolia, un pilar clave en la ofensiva de Rio Tinto para convertirse en una potencia cuprífera, los inversores advirtieron a Jacques que no se apresure para cerrar nuevos pactos, incluso aunque haya activos por valor de más de 30.000 millones de dólares sobre la mesa a nivel global.

“Cuando miro los precios logrados recientemente en el espacio del cobre, los que obtuvieron los vendedores fueron muy buenos”, afirmó. “No nos vamos a apresurar en este camino”.

Las ventas de grandes minas de cobre en los últimos meses situaron el precio del metal rojo por encima del nivel actual del mercado, en un caso en más de 7.000 dólares la tonelada, comparado con precios de mercado cercanos a los 4.900 dólares.

Preguntado acerca de si mantendrá la división recién creada de Energía y Minerales, que incluye complicados activos de carbón y uranio de la firma, Jacques aseguró a Reuters que no pondrá en marcha una escisión y eventual venta de los negocios.

El ejecutivo francés de 44 años -el más joven de la historia de Rio Tinto- indicó que, si bien la unidad no recibirá nuevas inversiones cuantiosas, servirá como una “incubadora” para nuevos negocios ajenos a las áreas centrales de la firma. Esto podría incluir una apuesta por el litio, que promete beneficiarse de la revolución de los autos eléctricos y entre cuyos activos tiene el proyecto Jadar en Serbia, que podría aportar una quinta parte del suministro global anual.