- El PNI 2026-2031 prioriza un portafolio estratégico de inversiones para impulsar la productividad, fortalecer la competitividad y acelerar el cierre de brechas en todo el país.
- El nuevo Plan, en línea con los planes anteriores, incorpora un modelo de gestión integral del portafolio con seguimiento permanente, indicadores de avance y mecanismos de alerta temprana de riesgos, para contribuir a acelerar la ejecución de los proyectos.
El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) publicó el Plan Nacional de Infraestructura (PNI) 2026-2031, que prioriza un portafolio estratégico de 72 proyectos de inversión por S/ 144 117 millones, orientados a fortalecer la competitividad del país, mejorar la conectividad e impulsar el cierre de brechas de infraestructura y de acceso a servicios públicos, contribuyendo a elevar la calidad de vida de la población.
Alineado con el Plan de Desarrollo Estratégico Perú 2050, el PNI 2026-2031 impulsa inversiones de alto impacto económico y social, estratégicamente alineadas con las potencialidades de las cuatro macrozonas del territorio nacional, en sectores como transportes, agricultura y riego, saneamiento, salud, electricidad, educación, telecomunicaciones, turismo y cultura.
El ministro de Economía y Finanzas, Gerardo López, destacó que el PNI 2026-2031 constituye una herramienta fundamental para fortalecer la priorización de las inversiones públicas y promover el desarrollo sostenible del país.
“El PNI 2026-2031 constituye una herramienta clave para impulsar el desarrollo del Perú. A través de este Plan priorizamos proyectos estratégicos, que permitirán acelerar el cierre de brechas de infraestructura, fortalecer la productividad y generar mejores condiciones para el crecimiento económico”, señaló.
En línea con los planes anteriores, el PNI 2026-2031, bajo un enfoque territorial, considera cuatro dimensiones de infraestructura sostenible: económico-financiera, social, institucional y ambiental, para la priorización de proyectos, reforzando los criterios técnicos y estableciendo condiciones mínimas obligatorias para su incorporación en el portafolio.
Las inversiones priorizadas están alineadas con el planeamiento sectorial, cuentan con recursos en la programación multianual y se tiene previsto que su ejecución física se realice dentro de los próximos cinco años. Por lo tanto, presentan mayores probabilidades de inicio para la prestación de servicios públicos en el corto y mediano plazo.
Asimismo, el PNI 2026-2031 introduce mejoras sustantivas en el seguimiento y gestión de las inversiones, al pasar de un esquema centrado únicamente en la priorización de proyectos a un modelo de gestión integral del portafolio.
Este modelo incorpora planes de acción obligatorios para cada proyecto priorizado, indicadores de avance físico y financiero, mecanismos de alerta temprana para la gestión de riesgos y acciones de destrabe, lo que permitirá un monitoreo permanente del progreso de las inversiones y una mayor rendición de cuentas sobre sus resultados.
Para esta nueva versión del Plan, se ha ampliado la temporalidad de actualización de tres a cinco años, reconociendo que los proyectos de infraestructura requieren periodos más largos para mostrar resultados concretos y brindando mayor previsibilidad a los inversionistas, sectores y a toda la cadena de valor vinculada al desarrollo de infraestructura.
En el marco del enfoque territorial, el Plan se orienta a articular proyectos estratégicos con inversiones complementarias en los distintos niveles de gobierno —nacional, regional y local—, fortaleciendo la articulación intersectorial y multinivel para maximizar el impacto de las inversiones.
Para la elaboración del PNI 2026-2031, el MEF contó con la asistencia técnica del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y con la participación de 19 entidades del Gobierno Nacional. Asimismo, se desarrolló un proceso participativo que incluyó el aporte del sector privado, la academia y actores regionales, mediante talleres realizados en Arequipa, Cusco, Huancayo, Iquitos, Lima y Moyobamba.
Con la aprobación del PNI 2026-2031, el Gobierno reafirma su compromiso de fortalecer la planificación y priorización de inversiones en infraestructura, con el objetivo de impulsar el crecimiento económico, mejorar la competitividad y promover el desarrollo sostenible del país.

