
- Corresponde al crecimiento real del trimestre diciembre 2025 y febrero 2026. El PBI creció 3.5% en enero impulsado por servicios y construcción.
La economía peruana creció 3.5% en enero, por debajo del ritmo del mes previo (diciembre 2025: 3.8%) ante el menor dinamismo de los sectores vinculados al consumo. En tanto, el empleo en Lima Metropolitana creció 4.7% en el trimestre diciembre 2025-febrero 2026, con una creación de más de 257 mil puestos de trabajo frente al mismo periodo del año previo.
Ingresos laborales en Lima acumulan 10 meses seguidos creciendo por encima de 4%
- El empleo en Lima Metropolitana se incrementó 4.7% en el trimestre diciembre 2025-febrero 2026, lo que equivale a la creación de 257 mil puestos de trabajo, según la Encuesta Permanente de Empleo Nacional (EPEN).
- El empleo adecuado creció 7.8%, con lo que acumula 18 meses seguidos con tasas por encima de 7%. Así, el avance del empleo en la capital continúa siendo impulsado por el empleo adecuado, es decir, aquellos que trabajan 35 horas o más a la semana y perciben ingresos superiores a una canasta mínima de consumo (alrededor de S/ 1,270).
- El empleo juvenil (de 14 a 24 años) aumentó 5.8% en diciembre 2025-febrero 2026, anotando el segundo registro consecutivo en positivo, luego de más de tres años de caída continua. Sin embargo, aún hay 179 mil jóvenes menos trabajando en comparación con el nivel prepandemia.
- El ingreso promedio por trabajo en la capital ascendió a S/ 2,287, lo que representa un incremento de 4.7% frente al año previo en términos reales, es decir, ajustando por el efecto de la inflación. Si bien ello representa una desaceleración frente al crecimiento del trimestre móvil previo (noviembre 2025-enero 2026: 6%), los ingresos mantienen un ritmo de crecimiento superior al 4% por 10 meses seguidos. Así, el dinamismo de los ingresos continuará impulsando el consumo de los hogares a inicios del 2026.
Sectores primarios se recuperaron luego de dos caídas consecutivas
- En enero de 2026, el PBI creció 3.5%, menor que el resultado de diciembre de 2025 (+3.8%), debido a la desaceleración de los sectores no primarios. En tanto, las actividades primarias lograron su primer resultado positivo tras dos meses en terreno negativo.
- El PBI no primario creció 4.2%, por debajo del crecimiento de diciembre de 2025 (+4.9%). Ello se explica por la moderación de los sectores vinculados al consumo como el comercio (que pasaron de crecer 4.9% a 4.3%%) y los servicios (de 3.4% a 2.9%), debido a un impacto más acotado de los retiros extraordinarios de los fondos de AFP respecto a fines del año previo. Esta desaceleración fue compensada por el impulso del sector construcción (+15.6%), que mantuvo un ritmo de crecimiento a dos dígitos por segundo mes por una mayor ejecución de obras en el ámbito privado, que se reflejó en el mayor consumo de cemento (13.6%), y en el ámbito público, que se reflejó en el mayor avance físico de obras (24.5%).
- En tanto, la recuperación primaria (+1.0%) estuvo explicada por un alza de la producción minera (+3.3%) luego de dos meses consecutivos de caída. La producción de cobre (+2.7%) se recuperó, ante una mayor extracción en Antamina, Las Bambas, y Antapaccay; y de oro (+4.0%), por la mayor presencia de leyes de contenido mineral en Yanacocha. A esto, se suma una aceleración en la producción agrícola (+4.0%) debido a mayores cosechas de productos destinados al mercado interno como (arroz, tomate, maíz, yuca, entre otros) ante los mayores niveles de superficie cosechada y favorables condiciones climáticas.
- Esta recuperación fue parcialmente atenuada por una caída en la extracción pesquera (-9.6%), explicada por un menor saldo de la cuota pesquera de anchoveta que derivó en la culminación anticipada de la segunda temporada de pesca en la zona norte-centro. Esto tuvo un impacto sobre la producción manufacturera primaria (+0.4%), que tuvo un avance casi nulo.
- En febrero, los indicadores adelantados de actividad muestran resultados mixtos. La demanda de electricidad se expandió 3.1%, ritmo menor al de enero (4.4%). En particular, se aceleró el consumo de electricidad en los sectores vinculados a la inversión (5.9%), principalmente de empresas cementeras (7.7%). En contraste, la demanda eléctrica de los hogares y pequeños comercios (usuarios libres) retrocedió 0.6%. Asimismo, el índice de Big Data de Consumo del BBVA refleja una desaceleración del consumo: de un crecimiento de 20.4% en enero a 18.4% en febrero, debido principalmente a un menor ritmo registrado en el segmento turístico y de ventas minoristas.
