Los precios del petróleo cayeron un 7% el lunes después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara que pospondría cualquier ataque militar contra plantas energéticas iraníes durante cinco días, tras conversaciones constructivas, a pocas horas de un plazo que amenazaba con una mayor escalada en el conflicto, que ya se encuentra en su cuarta semana.
Los futuros del crudo Brent bajaban 9.72%, situándose en $101.28 por barril a las 12:54 GMT, tras haber caído hasta un 14.5% durante la sesión, alcanzando un mínimo de $96. Por su parte, el crudo estadounidense West Texas Intermediate (WTI) descendía cerca de 8.9%, hasta los $89.49, luego de haber perdido 14.2% y tocar un mínimo de $84.37.
Los precios recortaron parcialmente sus pérdidas tras la fuerte caída inicial, luego de que la agencia iraní Tasnim informara que no se estaban llevando a cabo negociaciones entre Estados Unidos e Irán.
El mandatario estadounidense había advertido el sábado que las plantas energéticas iraníes serían destruidas si Teherán no “abría completamente” el Estrecho de Ormuz al tránsito marítimo en un plazo de 48 horas, fijando como límite aproximadamente las 7:44 p. m. EDT (23:44 GMT) del lunes.
Sus declaraciones generaron amenazas de represalia por parte de la Guardia Revolucionaria de Irán, que señaló que atacaría plantas energéticas en Israel y aquellas que abastecen a bases estadounidenses en la región del Golfo si Trump cumplía su amenaza de “aniquilar” la red eléctrica iraní.
El conflicto ha dañado importantes infraestructuras energéticas en el Golfo y ha paralizado casi por completo el tránsito marítimo a través del Estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo y gas natural licuado a nivel mundial.
Analistas estiman una pérdida de entre 7 millones y 10 millones de barriles diarios de producción de petróleo en Medio Oriente.
La crisis en la región es más grave que la suma de los dos choques petroleros de la década de 1970, afirmó Fatih Birol, director ejecutivo de la Agencia Internacional de Energía, el lunes.
“El mercado petrolero puede reaccionar con volatilidad ante amenazas y discursos en el corto plazo, pero su dirección más duradera seguirá determinada por el estado de los flujos de petróleo en Medio Oriente”, señaló Vandana Hari, fundadora de la firma de análisis Vanda Insights.
Irak ha declarado fuerza mayor en todos los campos petroleros desarrollados por compañías extranjeras, según informaron tres funcionarios del sector energético. Asimismo, la producción de la empresa Basra Oil Company se redujo a 900,000 barriles por día, frente a los 3.3 millones de barriles diarios, según indicó el ministro de Petróleo iraquí, Hayan Abdel-Ghani, en un comunicado oficial.
La escasez de suministro ha llevado a una suspensión temporal de las sanciones estadounidenses sobre el petróleo ruso e iraní que ya se encuentra en tránsito marítimo. Refinerías de India planean reanudar la compra de crudo iraní, mientras que otras en Asia evalúan una medida similar, indicaron operadores a Reuters.
En paralelo, el puerto ruso de Ust-Luga, en el mar Báltico, reanudó la carga de petróleo tras levantarse una alerta por ataque con drones, mientras que el cercano puerto de Primorsk permanece cerrado tras ataques aéreos, lo que agrava la escasez global.
En Libia, el yacimiento petrolero El Feel permanece cerrado desde el jueves, luego de que la empresa estatal National Oil Corporation (NOC) utilizara su oleoducto para transportar crudo desde el campo Sharara, cuya infraestructura fue dañada por un incendio, según indicaron dos ingenieros del yacimiento.
Se espera que la producción se reanude en un plazo de entre una semana y diez días, señaló uno de los ingenieros.
Fuente: Reuters

