Paul Gómez, gerente general de Gold Fields

(Foto: ProActivo)

En medio de una revolución energética global, la industria minera peruana se encuentra ante una encrucijada: aumentar urgentemente su producción de cobre, un mineral vital para un futuro sostenible. En una reveladora entrevista para ProActivoPaul Gómez, gerente general de Gold Fields, desentraña la complejidad que enfrenta Perú para recuperar su estatus como potencia minera, mientras compite con emergentes en minería como Argentina y Ecuador. Con la escasez de nuevos yacimientos y laberintos regulatorios como principales obstáculos, la pregunta resuena: ¿Podrá Perú cumplir con la voraz demanda mundial de cobre en la próxima década?

¿Cuáles son las expectativas y desafíos de la industria minera peruana para contribuir a la cobertura de la demanda global por cobre?
El cobre es un mineral sumamente importante no solo para Perú o Latinoamérica, sino para el mundo. La transición energética nos obliga a pensar en elevar nuestra producción de cobre. Perú ha sido desplazado del segundo puesto, a ser el tercer productor de cobre. Todos tenemos una responsabilidad hacia nuestras inversiones para el crecimiento del país y para soportar esta transición energética que se desarrollará en las próximas dos décadas. Este es un tema multiactor en el que tenemos responsabilidad las empresas, los profesionales independientes, la academia, las comunidades y los reguladores.

¿Cómo se presenta Argentina como potencial competidor en la producción de cobre?
Argentina ha tomado una posición más abierta de libre mercado, lo que, junto a su buena geología y capacidad de sus yacimientos, la coloca en un nivel competitivo. Aunque aún necesita algunos años para madurar y alcanzar este nivel de competitividad, posee proyectos que pueden competir en el mercado.

¿Las normativas peruanas siguen siendo competitivas en el mundo?
Sí, las normativas peruanas se mantienen competitivas, pero debemos considerar algunos aspectos, como el nivel de impuestos. Por otro lado, Perú es un país de primer mundo para la minería, con la presencia de las más importantes compañías multinacionales y un ecosistema fuerte que hace que podamos desarrollar megaproyectos mineros sin problema alguno. Sin embargo, debemos abordar los atrasos en permisos. Asimismo, nos falta cerrar brechas para fomentar el desarrollo territorial y que las poblaciones en las áreas donde desarrollamos minería, sientan el beneficio tangible que trae nuestra industria.

¿Cómo observa el desarrollo de las exploraciones en Ecuador?
Ecuador ha comenzado a atraer tanto a pequeños como a grandes productores. Su ecosistema minero empieza a desarrollarse y ahora hay empresas productoras significativas que compiten en ciencia, tecnología y capacidad con otros países de Latinoamérica.

Usted menciona un gap de 7 millones de toneladas métricas de cobre a nivel mundial. ¿Qué implicaciones tendría esta falta de oferta?
Los yacimientos de cobre requieren muchos años para desarrollarse, y hoy en día, los yacimientos que no han sido descubiertos no entrarán en producción en la próxima década. Esto, combinado con la alta demanda de cobre para la transición energética, generará un gap significativo en el mercado. Si vemos el promedio de años desde el descubrimiento de un yacimiento hasta que entra en producción, hablamos en el mejor de los casos de 10 años, en el peor, aproximadamente 15 años, hay otros casos que salen de esta estadística, que evidentemente pueden tardar mucho más tiempo, por diversas razones. Está por un lado el desarrollo de la confianza geológica necesaria; es decir, los estudios naturales de prefactibilidad y factibilidad, para entender bien el ciclo del negocio y la inversión positiva. Mientras que por otro lado está la complejidad regulatoria y medioambiental que, podía demorar anteriormente un año, y hoy -dependiendo de la jurisdicción del Perú- puede ser entre 2 a 3 años. Algo similar ocurre en otros países de Latinoamérica. Otra de las complicaciones es que cada vez es más complejo ubicar estos yacimientos y desarrollarlos. Entonces, al sumar estos factores, podemos decir que en la próxima década los yacimientos que no han sido descubiertos para hoy, no entrarán en producción. Al analizar bajo este concepto, te das cuenta que vamos a tener un retraso de producción y que no podremos alcanzar la demanda del mercado. Hay que tomar en cuenta que el cobre es absolutamente necesario para la transición energética.

¿Hay posibilidades de ampliar Cerro Corona y explorar en nuevas regiones?
El año pasado hemos conseguido la aprobación de la IX Modificación del Estudio de Impacto Ambiental de Cerro Corona, que nos ha permitido la optimización de la vida útil de la mina al año 2030, a través del procesamiento de mineral estoquedo de baja ley, pero esta modificatoria también implica el inicio del precierre de nuestra mina. Después de 16 años de operaciones en Perú y haber construido una buena reputación como empresa minera que genera valor más allá de la minería, queremos quedarnos en Perú. Ahora contamos con proyectos de exploración en el norte, centro y sur del país, esperemos que alguno de ellos represente una oportunidad de negocio para la compañía y podamos consolidarlos en una operación. Creemos que Cerro Corona ha sido un gran ejemplo de cómo la minería puede contribuir al desarrollo. En los últimos ocho años hemos generado aproximadamente S/ 1.150 millones, por concepto de canon y si analizamos específicamente, el 50%, es decir 650 millones a más han sido destinados a la región Cajamarca. Además, tenemos al menos 160 compañías locales trabajando con nosotros, que facturan S/ 70 millones a más por año. A pesar de que aún queda mucho por hacer, nuestros resultados hasta ahora, junto con un equipo dedicado y el presupuesto adecuado, nos permiten mantener una actitud positiva para preservar el buen nombre de Gold Fields en Perú.

¿Qué cambios se esperan en la producción de Cerro Corona?
Históricamente, la producción de Cerro Corona ha sido 50% cobre y 50% oro. Sin embargo, hacia el final de la vida de la mina, anticipamos un cambio hacia un 55% de cobre y un 45% de oro.

¿Gold Fields trabajará en Obras por Impuestos?
Necesitamos un enfoque multiactor que cierre brechas en áreas críticas como agua, saneamiento, educación y salud. Las obras por impuestos son una herramienta efectiva que permite a las compañías mineras interactuar con los gobiernos y desarrollar infraestructura que beneficie a las comunidades. Como Gold Fields hemos ejecutado dos Obras por Impuestos y seguiremos en esta línea.

¿Cuán relevante es la industria minera para Perú?
La industria minera tiene un papel fundamental en el desarrollo del país. No solo beneficia a quienes trabajamos en el sector, sino que también catapulta otras actividades económicas y contribuye con el desarrollo de todos sus públicos de interés.