
En noviembre de 2025, los sectores clave de la economía peruana tuvieron diferentes resultados. Minería e Hidrocarburos se encogió con fuerza, mientras que Electricidad, Gas y Agua mostró un crecimiento, aunque sin grandes saltos. Al final, las cifras reflejan los desafíos para la minería, pero también de avances en la diversificación energética y la mejora de los servicios básicos.
En Minería e Hidrocarburos, la caída fue del 6,47 % frente a noviembre del año anterior. La razón estuvo en el desempeño negativo tanto de la minería metálica como de los hidrocarburos. La minería metálica retrocedió 6,16 %, con un fuerte impacto del cobre, cuya producción se desplomó 12,1 %. El molibdeno y el estaño tampoco contribuyeron a revertir la tendencia, al registrar descensos de 7,3 % y 19,1 %, respectivamente. Estos resultados se explicaron por problemas operativos, una menor calidad del mineral y ajustes en los planes de producción de diversas unidades mineras.
Sin embargo, el desempeño minero no fue completamente negativo. El zinc registró un importante crecimiento de 13,7 %, el plomo aumentó 10,8 %, el hierro avanzó 5,6 %, y tanto el oro como la plata lograron incrementos marginales de 0,4 % y 0,03 %. Estos resultados muestran que, pese a un contexto internacional complejo y a los ajustes internos del sector, algunos metales mantuvieron niveles de dinamismo.
En hidrocarburos, el panorama también fue desfavorable. El subsector se contrajo 8,60 %, explicado por la menor explotación de petróleo crudo (-19 %), gas natural (-9 %) y líquidos de gas natural (-1,3 %). Esta evolución respondió a una menor actividad en los lotes productivos y a una demanda más débil en determinados segmentos del mercado.
En contraste, el sector Electricidad, Gas y Agua registró un crecimiento de 1,10 %. La electricidad avanzó 0,93 %, impulsada por el incremento de la generación hidroeléctrica (10,57 %) y por el notable crecimiento de la energía renovable no convencional, como la eólica y solar, que se expandió 43,22 %, pese a la caída de la generación termoeléctrica. El gas creció 1,35 %, favorecido por la mayor demanda empresarial y del gas natural vehicular, mientras que el agua aumentó 2,32 %, gracias al mejor desempeño de diversas empresas de saneamiento a nivel nacional. En conjunto, los servicios básicos mostraron mayor estabilidad en un contexto marcado por la contracción de la minería y los hidrocarburos.
