Gracias a una combinación de interoperabilidad financiera, adopción tecnológica y nuevas soluciones digitales, Perú se posiciona como uno de los países líderes en el uso de criptomonedas en América Latina.
En un contexto de creciente digitalización y transformación financiera en América Latina, Perú se ha consolidado como uno de los protagonistas del ecosistema cripto regional.
Según datos recientes, el país se ubica como el sexto con mayor volumen de criptomonedas recibidas, superando incluso a economías más desarrolladas como la chilena.
Este avance no se debe a un solo factor, sino a una convergencia de innovación tecnológica, adopción de stablecoins y políticas que promueven la interoperabilidad, que han facilitado el acceso de millones de personas al mundo de los activos digitales.
Interoperabilidad: clave para el crecimiento del ecosistema
Uno de los hitos más relevantes en este impulso fue la implementación de la interoperabilidad financiera en agosto de 2024, liderada por el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) en conjunto con la Cámara de Compensación Electrónica (CCE).
Esta estrategia permitió realizar transferencias entre bancos, billeteras digitales locales y plataformas de criptomonedas desde una sola aplicación, sin fricciones y de forma inmediata.
Este avance tecnológico no solo mejoró la experiencia de los usuarios, sino que también redujo las barreras de entrada al mercado cripto, especialmente para quienes veían en estas tecnologías algo complejo o inaccesible.
El impacto fue inmediato: más de US$ 28.000 millones en criptomonedas fueron recibidos en el país entre julio de 2024 y junio de 2025, de acuerdo con el informe anual de Chainalysis. Además, más de 1,28 millones de peruanos ya utilizan criptoactivos como Bitcoin, lo que representa aproximadamente el 3,7% de la población total.
Otro factor determinante en esta adopción ha sido el desarrollo de aplicaciones financieras innovadoras. Este tipo de soluciones ha tenido un efecto democratizador, al facilitar el acceso de nuevos usuarios que buscan diversificar su dinero sin asumir los riesgos típicos de la volatilidad cripto.
Muchos de estos perfiles corresponden a personas que utilizan criptomonedas para el envío de remesas, el ahorro digital o incluso como medio de pago alternativo en ciertos comercios.
Durante la segunda mitad de 2024, las descargas de aplicaciones cripto en Perú se duplicaron, y la tendencia al alza continuó a lo largo de 2025, demostrando que el interés del público se mantiene sólido incluso frente a la volatilidad del mercado.
A diferencia de otros mercados donde la especulación es el principal motor de adopción, en Perú la percepción hacia las criptomonedas se ha orientado más hacia su uso práctico: ahorro en monedas estables, facilidad para recibir pagos internacionales, y una mayor autonomía financiera.

