ProActivo | En un contexto marcado por la escasez de agua, el retroceso de glaciares y la necesidad de transitar hacia fuentes de energía más limpias, proyectos universitarios orientados a resolver problemáticas locales fueron presentados en el webinar “Investigaciones sobre retención hídrica, bioenergía circular”, organizado por Revista ProActivo.
El evento reunió investigaciones reconocidas en los Premios ProActivo 2025, categoría Estudiantes, y puso en agenda propuestas desarrolladas para responder a desafíos concretos relacionados con la seguridad hídrica, la economía circular y la adaptación al cambio climático. Las exposiciones estuvieron a cargo de equipos de la Universidad Nacional de San Cristóbal de Huamanga, la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas y la Universidad de Ingeniería y Tecnología.
El webinar, realizado el martes 3 de febrero, fue moderado por Rebeca Ampudia Belling, jefa de Proyectos Internacionales de Revista ProActivo, quien destacó la importancia de visibilizar iniciativas estudiantiles que combinan investigación científica, uso de tecnología accesible y participación comunitaria, con potencial de replicabilidad en distintos territorios del país.
Evidencia científica para la gestión del agua en bosques altoandinos
Desde la Universidad Nacional de San Cristóbal de Huamanga (UNSCH), Robert Casa y Alexander Luján presentaron la investigación “Intercepción de lluvia y retención hídrica en bosques altoandinos”, que analiza el rol de distintas especies forestales en la regulación del ciclo hidrológico en ecosistemas de altura de la región Ayacucho.
El estudio comparó especies exóticas comúnmente utilizadas en procesos de reforestación, como eucalipto, pino y ciprés, con especies nativas como el queñual y el colle, evaluando su capacidad de interceptar la lluvia y retener humedad en el suelo. Para ello, se implementó un sistema de monitoreo en la comunidad de Ccollccabamba, distrito de Socos, que incluye sensores de humedad del suelo y pluviómetros automatizados.
Se explicó que las especies nativas mostraron un mayor potencial para conservar la humedad del suelo, mientras que algunas especies exóticas presentaron niveles más bajos de retención. Estos resultados refuerzan la importancia de incorporar criterios hidrológicos en las decisiones de reforestación y restauración ecológica, especialmente en zonas altoandinas vulnerables a la escasez de agua y a los efectos del cambio climático.
Bioenergía circular a partir de residuos orgánicos
Anyelica María Chavarry Romero y Josué Baltazar, de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC), presentaron el proyecto “Biodiésel a partir de larvas de mosca soldado negra”, una propuesta orientada a transformar residuos orgánicos en energía limpia mediante un enfoque de economía circular.
La investigación abordó dos problemáticas ambientales relevantes en el país: la alta generación de residuos orgánicos sin aprovechamiento y la dependencia del diésel en el transporte. El proyecto propuso la crianza controlada de larvas de mosca soldado negra alimentadas con residuos, la extracción de aceites y su posterior conversión en biodiésel tipo B100.
Se destacó que el modelo evaluó aspectos técnicos, económicos y ambientales, proyectando su viabilidad a escala de planta piloto. Además, se subrayó que esta alternativa no compite con cultivos alimentarios ni requiere infraestructura compleja, lo que la convierte en una opción adaptable tanto a contextos urbanos como rurales.
El proyecto también planteó la articulación con gobiernos locales y actores comunitarios para replicar el modelo en zonas con alta generación de residuos, promoviendo el desarrollo local sostenible y la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.
Gestión comunitaria del agua frente al retroceso glaciar
Por último, desde la Universidad de Ingeniería y Tecnología (UTEC), Kimberly Alexandra Camargo Quispe y Lourdes Díaz Espinoza presentaron “Yaku Ch’aska: Sistema comunitario de cosecha y monitoreo del agua glaciar en Phinaya”, una iniciativa enfocada en comunidades altoandinas afectadas por el retroceso de los glaciares y la variabilidad climática.
El proyecto propuso un sistema participativo de captación, almacenamiento y monitoreo de agua en el centro poblado de Phinaya, en la región Cusco, ubicado a más de 4,500 m s.n.m. La propuesta incluyó zanjas de infiltración para captar agua de lluvia y escorrentía, así como reservorios comunitarios con capacidad modular para cubrir la demanda local durante periodos de escasez.
Uno de los componentes diferenciadores fue la incorporación de sensores de bajo costo y bajo consumo energético, que permiten medir niveles de agua y generar alertas tempranas ante posibles déficits. Esta información es gestionada por la propia comunidad, fortaleciendo la autogestión y la toma de decisiones basadas en datos.
Se resaltó que Yaku Ch’aska integra conocimientos ancestrales sobre el manejo del agua con tecnologías apropiadas y procesos de capacitación, promoviendo un modelo de gestión hídrica descentralizado, resiliente y culturalmente pertinente.

