Minera IRL

Minera IRL Limited terminó el 2025 enfrentando serios retos financieros y estratégicos. La prioridad sería conseguir fondos para desarrollar el Proyecto Ollachea y cumplir sus compromisos de deuda. Aunque la empresa todavía tiene activos importantes, no logró evitar las pérdidas y sigue dependiendo del flujo de sus subsidiarias para operar.

La matriz, que tiene registro en Jersey pero concentra sus operaciones en Perú, se dedica sobre todo a la exploración y desarrollo de proyectos de oro. Al cierre del año, la compañía no generaba ingresos propios ni tenía cuentas bancarias activas; toda la operación financiera pasa por su subsidiaria peruana.

Deuda con COFIDE

El gran tema pendiente sigue siendo la deuda con la Corporación Financiera de Desarrollo (COFIDE), originada para financiar Ollachea. En noviembre de 2020, ambas partes firmaron un acuerdo extrajudicial que dejó a la minera con una deuda superior a los US$ 70 millones, sin contar intereses acumulados.

Como parte de ese acuerdo, Minera IRL puso en garantía activos clave: desde concesiones mineras hasta acciones de su filial peruana y los futuros flujos del propio Ollachea. Pero el crédito puente venció en noviembre de 2023, así que la compañía tuvo que salir a buscar nuevas alternativas de financiamiento.

A finales de 2025, la minera ya estaba metida de lleno en el due diligence y las negociaciones con posibles inversionistas. La idea es clara: asegurar fondos para sacar adelante Ollachea, pagar la deuda o, si se puede, conseguir mejores condiciones.

La empresa insiste en que mantiene una buena relación con COFIDE. El banco, por su parte, está listo para apoyar cualquier salida que permita avanzar con el proyecto y cumplir con las obligaciones financieras.

Ollachea, la gran carta

Para Minera IRL, el Proyecto Ollachea es su mayor apuesta. Está en el sur del Perú y, sinceramente, es la pieza clave para que la empresa siga en pie a largo plazo. Todo depende de cómo avance ese desarrollo.

Si la minera no consigue el dinero que busca, corre el riesgo de perder Ollachea. Eso afectaría directamente sus activos y sus planes de futuro. Mientras tanto, la mina Corihuarmi es su tabla de salvación. Es la operación que aporta el flujo de caja necesario para cubrir los gastos del día a día y mantener el negocio funcionando.

Estado financiero

En 2025, Minera IRL cerró el año con pérdidas de US$ 1.77 millones, un poco más que los US$ 1.72 millones del año anterior. Los gastos administrativos sumaron US$ 1.18 millones, también más altos que en 2024. Ahí entran los sueldos, los honorarios profesionales y lo que cuesta mantener la relación con los inversionistas. A eso se suman gastos financieros por US$ 589,000, en su mayoría intereses que la matriz debe a su subsidiaria operativa.

En el balance, los activos totales se mantuvieron estables en US$ 83.1 millones. Pero los pasivos subieron a US$ 11.96 millones, reflejando más obligaciones intercompañía y cuentas por pagar. El patrimonio neto bajó a US$ 71.1 millones, golpeado directamente por las pérdidas del año.

Apuesta por cerrar financiamiento

Pese a este panorama difícil, el directorio de Minera IRL sigue confiando en que podrá cerrar el financiamiento para asegurar el desarrollo de Ollachea.

El informe, aprobado el 16 de febrero de 2026, lleva la firma del presidente del directorio, Gerardo Perez, y del director financiero interino, Jorge Armas Rodriguez. Ambos dejaron claro que el futuro de la empresa depende de su capacidad para cerrar acuerdos con inversionistas y fortalecer la estructura financiera.

El futuro de Minera IRL, por ahora, está completamente ligado a lo que logre en la mesa de negociación financiera.