Buenaventura proyecta mayor producción de oro en 2026 impulsada por San Gabriel

Foto: Compañía de Minas Buenaventura

La minera peruana Compañía de Minas Buenaventura S.A.A. cerró el 2025 con resultados operativos alineados a sus proyecciones en la mayoría de sus unidades y con perspectivas optimistas para el 2026, año en el que el inicio de la producción comercial del proyecto San Gabriel marcará un punto de inflexión en su portafolio aurífero.

La empresa alcanzó una producción total de 138,919 onzas de oro en 2025, incluyendo sus operaciones asociadas, mientras que para el 2026 proyecta un incremento significativo hasta un rango estimado de entre 163,300 y 186,500 onzas. Este crecimiento estaría impulsado principalmente por la entrada en operación de San Gabriel, considerada una de sus principales apuestas estratégicas.

San Gabriel

El proyecto San Gabriel representa el principal catalizador de crecimiento para Buenaventura. Aunque en 2025 produjo su primera barra de oro, aún no alcanzó niveles comerciales debido a retrasos en la obtención de permisos operativos.

Sin embargo, la compañía informó que las actividades de construcción y desarrollo ya han sido completadas, y que actualmente se encuentra finalizando el comisionamiento de componentes clave, como la planta de relaves filtrados y los sistemas de ventilación. La empresa espera recibir los permisos finales y la licencia de agua en el corto plazo, lo que permitirá iniciar formalmente la producción comercial.

Para el 2026, San Gabriel tiene un potencial estimado de producción de entre 48,000 y 55,000 onzas de oro, lo que consolidará su posición como uno de los activos más relevantes en el portafolio de la minera.

Resultados operativos en 2025

Durante el cuarto trimestre de 2025, Buenaventura registró una producción de 42,023 onzas de oro, considerando sus operaciones asociadas. Asimismo, la producción anual de plata alcanzó cerca de 15 millones de onzas, mientras que la producción de cobre sumó más de 52,000 toneladas métricas.

En cuanto a precios, el entorno internacional fue favorable. El oro registró un precio promedio realizado de US$3,547 por onza durante el año, mientras que en el cuarto trimestre alcanzó los US$4,214 por onza. La plata, por su parte, llegó a un promedio anual de US$41.87 por onza y superó los US$58 por onza en el último trimestre.

Este contexto de precios elevados contribuyó a fortalecer los ingresos y la rentabilidad de la compañía, en línea con el ciclo favorable que atraviesan los metales preciosos a nivel global.

Desempeño por unidades

El desempeño operativo fue diverso entre las distintas unidades. En Orcopampa, la producción de oro superó las expectativas gracias a la incorporación de nuevas zonas previamente consideradas no explotables, mediante métodos de minado optimizados. En 2026, la compañía continuará aplicando los métodos de minado UCF y OCF, lo que permitirá extender la vida de la mina. Se espera que la producción de oro disminuya aproximadamente en 20% año contra año, principalmente debido a menores leyes de oro en las áreas programadas para el año.

En Coimolache, la producción aurífera también superó los estimados debido a mayores volúmenes procesados y mejoras en la eficiencia del proceso de lixiviación. Para el 2026, se espera un incremento adicional, ya que será el primer año completo operando a plena capacidad tras obtener todos los permisos necesarios.

Por su parte, la unidad Uchucchacua proyecta un aumento relevante en la producción de plata, plomo y zinc, impulsado por un incremento del 20% en su capacidad de procesamiento, que pasará de 2,000 a aproximadamente 2,500 toneladas por día. En 2026 se espera un incremento interanual en la producción de plata, plomo y zinc, respaldado por un aumento aproximado del 20% en el tonelaje procesado durante 2026. Este incremento responde a la optimización continua de las operaciones en Uchucchacua, donde se proyecta elevar la capacidad de procesamiento hasta aproximadamente 2,500 tpd hacia fines de 2026, desde los actuales 2,000 tpd.

En Yumpag, la producción de plata en 2025 superó los estimados, principalmente debido a leyes más altas de lo esperado. Para el 2026 se espera un mayor volumen de mineral procesado año contra año, impulsado por la ampliación de la tasa de extracción diaria, lo que permitiría alcanzar 1,200 tpd, sujeto a la aprobación esperada para el 3T26. Este mayor volumen sería parcialmente compensado por menores leyes de plata, resultando en una disminución interanual en la producción de plata.

Sin embargo, no todas las operaciones mostrarán crecimiento. En Tambomayo, la producción disminuirá debido a menores leyes del mineral y una reducción significativa en el tonelaje tratado, mientras que en La Zanja también se prevé una caída cercana al 25% en la producción de oro como consecuencia de la secuencia planificada de re-lixiviación.

En La Zanja, la producción de oro y plata en 2025 estuvo en línea con las expectativas. Para el 2026 se espera una disminución aproximada del 25% en la producción de oro respecto a 2025, principalmente como resultado de la secuencia planificada de re-lixiviación en el pad.

Cobre estable y ajustes operativos en El Brocal

En el caso de El Brocal, la producción de cobre en 2025 estuvo por debajo de lo esperado debido a retrasos en el desarrollo de ciertas áreas de alta ley. No obstante, la compañía espera estabilizar la producción durante el 2026, con una tasa de minado subterráneo promedio de 13,000 toneladas por día. Este desempeño será clave para mantener el equilibrio entre los distintos metales producidos, especialmente considerando la importancia del cobre en el contexto de la transición energética global.

Perspectivas positivas

El panorama general para Buenaventura es positivo, con una estrategia enfocada en optimizar sus operaciones actuales y consolidar nuevos proyectos. El inicio de producción comercial en San Gabriel, junto con la optimización de Uchucchacua y el crecimiento en Coimolache, permitirá fortalecer su perfil productivo. Además, el entorno internacional de precios elevados para el oro y la plata brinda condiciones favorables para mejorar la rentabilidad y la generación de flujo de caja.

De esta manera, la compañía se posiciona para consolidar su crecimiento en los próximos años, apoyada en una combinación de activos maduros y nuevos proyectos estratégicos que permitirán sostener su producción y competitividad en el sector minero. El 2026 se perfila así como un año decisivo para Buenaventura, con San Gabriel como protagonista y con el objetivo de consolidar una nueva etapa de expansión y fortalecimiento financiero.