Buenaventura traza su ruta de inversión y proyecta un equilibrio estratégico entre metales básicos y preciosos (Exclusivo)

Leandro García, gerente general de Compañía de Minas Buenaventura

  • El gerente general de Buenaventura, Leandro García, detalló la secuencia de capex de la productora peruana, que destinará USD 400 millones a sus unidades y USD 117 millones a exploraciones este año. Las declaraciones las dio en el marco del Simposio XVI Encuentro Internacional de Minería que organiza la SNMPE.

ProActivo | Leandro García, gerente general de Compañía de Minas Buenaventura, detalló el despliegue de inversiones de Buenaventura, así como el valor de su portafolio estratégico de cara a los próximos 15 años. Las declaraciones las brindó en el marco del Simposio organizado por la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE).

Buenaventura es la primera minera latinoamericana en cotizar en la Bolsa de Valores de Nueva York (NYSE) y celebra 30 años de cotización continua. «La permanencia promedio de las empresas en la Bolsa de Nueva York es de siete años. Por eso es tan relevante que una empresa peruana, la primera minera latinoamericana con un Full Listing allí, haya cumplido tres décadas», destacó el alto ejecutivo en declaraciones recogidas por ProActivo.

Radiografía de un portafolio de altura

Hoy en día, Buenaventura opera bajo un modelo de alta descentralización con presencia en ocho regiones del país, mediante ocho operaciones y cuatro proyectos en cartera. Su fuerza laboral alcanza los 19,000 colaboradores (entre personal directo y contratistas) y mantiene relaciones institucionales con 30 gobiernos locales, 100 comunidades campesinas y 20 comunidades originarias.

Un rasgo distintivo de sus operaciones es su ubicación geográfica: todas se sitúan entre los 3,500 y 4,800 metros sobre el nivel del mar. «Ninguna industria se instala a estas alturas. El campamento base del Everest está a 5,000 metros; nosotros estamos muy cerca de eso», graficó García para ilustrar el carácter integrador y el desafío de ingeniería que representa la minería peruana en sus operaciones.

A nivel comercial, los ingresos de la firma muestran un balance equilibrado: un 50 % proviene de metales básicos (principalmente cobre) y el otro 50 % de metales preciosos. Esta composición funciona como un hedge (cobertura) natural ante la volatilidad de los mercados internacionales, una proporción que la compañía prevé mantener en su planeamiento estratégico de los próximos tres quinquenios. Las unidades clave que sostienen esta matriz —denominadas internamente como activos Flux— son El Brocal (cobre), la recientemente inaugurada mina San Gabriel, Uchucchacua y Yumpag (plata).

Secuencia y cronograma de inversiones

Para sostener su crecimiento y optimizar eficiencias operativas en costos, García presentó el plan secuencial de inversiones físicas (capex) y de exploración que la compañía viene ejecutando:

La empresa registró un pico de inversión de casi US$ 500 millones, destinados fundamentalmente a la edificación y desarrollo de la unidad minera San Gabriel.

Buenaventura desembolsará US$ 400 millones enfocados en la continuidad, sostenimiento y optimización de sus principales operaciones operativas.

Ante la coyuntura favorable de precios internacionales, la firma elevará sustancialmente su presupuesto histórico en este rubro (que suele rondar los US$ 70 millones), asignando un total de US$ 117 millones a exploraciones para expandir sus recursos.

Este flujo de capital busca pavimentar el camino para dos grandes proyectos de reemplazo y expansión a largo plazo:

Colquijirca Sulfuros

Actualmente opera como una mina de óxidos de oro con una vida útil proyectada hasta el periodo 2032-2034. La inversión y el desarrollo tecnológico apuntan a explotar la capa inferior de sulfuros, lo que transformará el yacimiento en una mina de cobre y extenderá su vida operativa por 20 años adicionales en una primera etapa.

Trapiche

Un megaproyecto de cobre ubicado en Apurímac en el que la compañía viene trabajando desde hace 33 años. García estimó que en un par de años se definirá la solución técnica final para proceder, eventualmente, con la decisión definitiva de inversión.

Sostenibilidad y el reclamo por predictibilidad

Leandro García, gerente general de Buenaventura, reportó que el 65 % de la fuerza laboral pertenece a las zonas de influencia directa. Detalló además que el año pasado la compañía inyectó US$ 377 millones en compras de bienes y servicios a comunidades y empresas comunales locales.

Asimismo, en los últimos cinco años, Buenaventura apalancó US$ 800 millones con fondos públicos para proyectos de infraestructura local y energía renovable. Actualmente, el 94 % de su matriz energética está cubierta por la central Huanza, manteniendo emisiones promedio de gases de efecto invernadero de 15,000 toneladas (Scope 1 y 2) por unidad minera, una cifra por debajo del estándar de la industria.

Sin embargo, el ejecutivo enfatizó que el potencial geológico y el talento local no son garantías suficientes sin estabilidad institucional. Criticó con dureza el impacto de la alta rotación de funcionarios públicos y el debate político cíclico: «Con tanto cambio de ministro se nos va gente valiosa que ha sido formada en el Ministerio de Energía y Minas».

Finalmente, en el plano técnico, García instó al sector a evaluar soluciones disruptivas de planificación territorial e infraestructura compartida para sortear las limitaciones ambientales. Planteó que en regiones altamente mineralizadas como Cajamarca las empresas vecinas deberían estudiar seriamente la viabilidad de compartir activos industriales críticos, tales como «una relavera inmensa compartida o una misma planta concentradora», concluyó.

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