
La mina Caylloma, operada por la subsidiaria peruana Compañía Minera Bateas, sigue consolidándose como uno de los activos polimetálicos más relevantes del sur del Perú. Ubicada en la región Arequipa, la operación acumuló 28,913 onzas equivalentes de oro en los primeros nueve meses de 2026, una cifra que la posiciona muy cerca del límite inferior de su guía anual, establecida entre 29,000 y 33,000 onzas equivalentes de oro. La compañía ha señalado que este desempeño está “posicionando a la operación para superar su guía anual al cierre del año”.
Producción trimestral: un repunte sostenido
En el tercer trimestre de 2026, Caylloma produjo 9,897 onzas de oro, una mejora frente a los 9,705 del trimestre anterior. Esta medida considera la contribución de oro, plata, plomo y zinc, según la metodología de Fortuna Mining. El crecimiento estuvo impulsado principalmente por el desempeño del segmento de plata.
La producción de plata alcanzó 247,367 onzas entre julio y septiembre, un 7% más que en el segundo trimestre. Este incremento se explica por una mayor ley promedio de cabeza, que subió de 62 a 66 gramos por tonelada, y una mejora en la recuperación metalúrgica, que pasó de 82.26% a 83.26%. El procesamiento de mineral se mantuvo estable, con 140,832 toneladas procesadas, ligeramente por debajo de las 141,337 toneladas del trimestre anterior. La extracción, por su parte, alcanzó las 139,868 toneladas, en línea con el plan minero.
En metales base, la operación produjo 11.4 millones de libras de zinc y 8.4 millones de libras de plomo, con leyes promedio de cabeza de 4.08% y 2.98%, respectivamente. Fortuna Mining atribuyó el desempeño trimestral a la estabilidad de las operaciones de planta, el procesamiento consistente y la contribución de estos metales.
Un repaso a los primeros nueve meses
El acumulado de enero a septiembre de 2026 refleja un año de transición. En el primer trimestre, Caylloma procesó 133,055 toneladas de mineral, con una producción de plata de 257,603 onzas. El segundo trimestre registró 231,294 onzas de plata, una disminución del 10% frente al trimestre anterior, en línea con la secuencia de extracción planificada. La producción de zinc y plomo en ese periodo totalizó 12 millones y 7.8 millones de libras, respectivamente.
El método de minado se mantiene consistente: el 75% de la extracción se realiza mediante corte y relleno vertical, mientras que el 25% restante se ejecuta por explotación por subniveles. Esta combinación permite sostener un balance adecuado entre leyes y tonelaje, un aspecto clave para una operación subterránea polimetálica.
Reservas y exploración: una estrategia dual
Las reservas minerales probadas y probables de Caylloma experimentaron un ajuste a la baja. Al cierre de la última actualización, descendieron de 2.44 a 2.28 millones de toneladas, principalmente por el agotamiento natural de la producción, que restó 556,000 toneladas. Este impacto fue parcialmente compensado por nuevos hallazgos y mejoras en la estimación de recursos. En cuanto a las leyes, la plata mostró un incremento del 9%, mientras que el plomo y el zinc registraron caídas del 11% y 16%, respectivamente.
Los recursos minerales inferidos, por el contrario, crecieron de 3.79 a 3.90 millones de toneladas, un 3% más, con la ley de plata también subiendo un 9%. Estos cambios responden a la reclasificación de recursos a reservas y a ajustes geológicos que reflejan una mejor comprensión del yacimiento.
Ante el agotamiento natural, Fortuna Mining ha reforzado su apuesta por la exploración. Para 2026, el presupuesto brownfields en Caylloma asciende a US$3.8 millones. El plan contempla cerca de 12,000 metros de perforación diamantina, enfocados en extender los filones mineralizados 3 y 4 en la zona de Ánimas, además de evaluar nuevas anomalías cercanas a la operación. El objetivo es ampliar la base de recursos y garantizar la continuidad operativa de la mina en los próximos años.
Inversiones y modernización
La operación también avanza en su modernización. Minera Bateas presentó un plan de inversión de US$26.38 millones destinado a mejoras en planta, labores subterráneas e infraestructura complementaria. Esta inversión se ejecutará dentro del horizonte operativo vigente, autorizado hasta junio de 2028, y no contempla un incremento de la capacidad de procesamiento actualmente aprobada.
Uno de los proyectos más relevantes es la ampliación de la instalación de almacenamiento de relaves N.° 3. Al 30 de septiembre de 2026, la obra presentaba un avance aproximado del 64% y mantenía su cronograma para culminar a fin de año. Esta infraestructura añadirá capacidad de almacenamiento para respaldar las operaciones durante varios años más, un paso necesario tras un 2025 marcado por menores leyes y producción.
En el frente energético, Caylloma completó en diciembre de 2025 la puesta en marcha de un proyecto de mejora de su red eléctrica, que le permite cubrir el 100% de sus requerimientos energéticos actuales y futuros a través de la red eléctrica nacional del Perú. Esta transición reduce la dependencia de generación propia y mejora la eficiencia operativa.
Compromiso social y perspectivas
La operación mantiene un impacto significativo en su entorno. Solo en 2025, generó empleo para 925 personas entre trabajadores directos y contratistas. En junio de 2026, Minera Bateas realizó el primer depósito de S/3.5 millones al Fondo Social de Caylloma, como parte de un nuevo acuerdo que permitirá destinar un total de S/14 millones a iniciativas de desarrollo local.
Con una producción que se acerca a su meta anual, reservas que se ajustan pero mantienen su atractivo por la mejora en la ley de plata, y un programa de exploración activo, Caylloma afronta el último tramo de 2026 con perspectivas favorables. La culminación de la ampliación del depósito de relaves y la ejecución del plan de inversiones marcarán el ritmo de una operación que, tras más de cinco siglos de historia minera en la zona, sigue demostrando su capacidad para adaptarse y sostener resultados.

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