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Una nueva era de infraestructura en Perú con adendas estratégicas y APP sociales

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Camilo Carrillo, EY Parthenon

Por Mónica Belling 

El desarrollo del país exige soluciones rápidas y sostenibles, pero la ejecución de grandes obras públicas a menudo enfrenta el enorme desafío de adaptarse a realidades que cambian con el tiempo. En una reciente entrevista concedida a ProActivo, Camilo Carrillo, Associate Partner de Infraestructura de EY Parthenon, desmitificó el uso de las adendas en los contratos estatales y explicó cómo el Perú está transitando hacia una nueva era de inversiones enfocadas directamente en el bienestar ciudadano.

A través del modelo de Asociaciones Público-Privadas (APP), el Estado y el sector privado establecen compromisos que pueden durar hasta medio siglo. Pero ¿cómo garantizar que estos acuerdos sigan siendo útiles décadas después de su firma? La respuesta, aunque a veces polémica, radica en la renegociación inteligente.

El mito de las adendas: de la sospecha a la necesidad

Existe la percepción de que modificar un contrato estatal representa una práctica laxa. Sin embargo, Carrillo aclara que las adendas son herramientas naturales y necesarias frente al paso del tiempo y las inevitables transformaciones demográficas o geográficas.

“La lógica de una APP es un contrato a largo plazo para proveer servicios públicos, lo que implica mantener una relación de 30, 40 o 50 años entre el Estado y el concesionario. Esta relación no puede quedar establecida en piedra en el año uno, considerando que se tienen décadas por delante. Como sucede en la vida, ocurren cambios”.

Si hace una década se construyó una carretera en una zona desierta y hoy existe allí una ciudad, es imperativo construir puentes peatonales o paraderos. Para lograrlo sin quebrar el contrato, se aplica el principio de equilibrio económico-financiero bajo una lógica de beneficio mutuo (win-win).

Si el Estado exige una inversión adicional o acelerar una obra, el privado recibe a cambio una compensación justa, como la extensión temporal de su concesión. “El Estado otorga más tiempo de rentabilidad a cambio de adelantar inversiones; esto beneficia al país porque la inversión genera mano de obra, desarrollo y gatilla mayor movimiento económico para la sociedad”, agregó Carrillo.

El socio adjunto de Infraestructura de EY afirmó que “lo que no puede ocurrir es conceder (por ejemplo) diez años adicionales sin justificación (…), solo se otorgan si la empresa invierte más de lo previsto o acelera la inversión”. De tal forma, corresponde calcular con los equipos financieros los detalles del análisis para determinar los plazos y garantizar que ambas partes ganen.

El impacto social directo: el caso del gas natural

El poder de una renegociación bien ejecutada se hace evidente en el sector energético. Durante la entrevista, el especialista de EY destacó el caso de la masificación del gas natural. Al extenderse por diez años la concesión en Lima (Cálidda), la empresa privada asumió el compromiso de conectar a 300,000 familias en Ayacucho, Huancavelica, Pucallpa y Junín.

Esta jugada estratégica traduce un beneficio otorgado en la capital en la conexión directa de un millón de peruanos en el interior del país.

La segunda generación de APP: salud, educación y agua

El Perú está madurando en su capacidad de gestión de infraestructura. Según explicó Carrillo a ProActivo, el país está pasando de las obras básicas hacia proyectos con un impacto humano mucho más profundo.

“Cuando un país alcanza la madurez en el sistema de APP, suele pasar a esta segunda generación: colegios, hospitales, plantas de tratamiento de agua y prisiones. Son sectores donde es más complejo encontrar postores o adjudicar, pero que poseen un impacto social sumamente potente”.

El efecto de estos proyectos es transformador, especialmente en el manejo del saneamiento. En muchas zonas del país, las aguas residuales terminaban contaminando el ecosistema. Carrillo enfatiza el efecto multiplicador que tendrán las nuevas plantas de tratamiento de aguas residuales (PTAR) que ProInversión está adjudicando en paquete para ciudades como Cajamarca, Cusco, Trujillo y Huancayo:

“Lo que se hace ahora es implementar un tratamiento con estándar internacional para que esa agua no vaya contaminada al río, al mar o a los cultivos. Esto disminuye la morbilidad y las infecciones infantiles causadas por aguas no tratadas. Le cambias la vida a una ciudad: el cierre de brechas es contundente”.

Dinamizando los activos del Estado y el clima de inversión

Camilo Carrillo añade que las obras de infraestructura no solo requieren construirse desde cero, sino también optimizar lo que ya existe. Es el caso del Centro de Convenciones de Lima, concesionado a la empresa francesa GL Events Venues. Acostumbrado a operar de forma intermitente, ahora trasladará al sector privado la responsabilidad de generar espectáculos culturales y congresos internacionales de manera constante, dinamizando su uso y reservando un porcentaje del espacio para el Estado.

Para consolidar toda esta cartera, herramientas como la nueva Guide to Investing in Infrastructure Projects in Peru 2026/2027, de EY, resultan vitales para mapear el ecosistema de infraestructura, que comprende las APP, las Obras por Impuestos y los acuerdos Gobierno a Gobierno.

Esta guía de infraestructura, sumada a incentivos como la estabilidad tributaria y la toma de decisiones centralizada en ProInversión, busca mantener la competitividad del país frente al mundo. El Perú cuenta con condiciones para atraer grandes capitales; el reto será mantener la agilidad pública para que esa inversión se convierta, en el menor tiempo posible, en calidad de vida.

Para conocer el pipeline de proyectos, puede ingresar a la Guía de EY sobre inversiones en proyectos de infraestructura en Perú 2026/2027.


Respondemos tus preguntas

¿En cuánto tiempo se verá un cierre de brechas sociales significativo con estas obras?

ProInversión ya adjudicó las primeras plantas de tratamiento en Puerto Maldonado y Chincha. Este año se adjudica en Cajamarca, y están en camino Cusco, Huancayo, Trujillo y Cañete; se vienen cerca de diez proyectos. Son ciudades medianas a grandes. Al transformar el tratamiento de agua, se eleva la calidad de vida de sus pobladores en el corto y mediano plazo.

¿Qué tipo de empresas están interesadas en invertir en estos proyectos de segunda generación?

Para este tipo de infraestructuras complejas, como las plantas de tratamiento de aguas, normalmente se presentan empresas internacionales altamente especializadas y con probada experiencia en el sector.

¿Por qué es importante mantener la estabilidad tributaria para este tipo de obras?

Contar con estabilidad tributaria es una práctica usual a nivel internacional. Forma parte de los incentivos que el Estado peruano aplica desde hace décadas para atraer inversión privada y, sobre todo, para mantener la competitividad del país frente a otras economías que también buscan captar esos grandes capitales.

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