Unidad Minera Animón (Créditos: Rock Tools)
El Senace aprobó el Cuarto Informe Técnico Sustentatorio (ITS) de la Segunda Modificación del Estudio de Impacto Ambiental de la Unidad Minera Animón, en Pasco. La Resolución Directoral N° 00163-2026-SENACE-PE/DEAR, firmada el 21 de octubre, da luz verde a un paquete de ajustes operativos que Compañía Minera Chungar, subsidiaria de Volcan Compañía Minera, ejecutará con una inversión de 21.2 millones de dólares.
La unidad, ubicada en el distrito de Huayllay, procesa hoy alrededor de 3,100 toneladas diarias de minerales polimetálicos, principalmente zinc, plomo, cobre y plata. El objetivo de fondo sigue siendo la ampliación a 4,200 TDM, un plan que Chungar viene madurando por etapas y que ahora suma este nuevo capítulo de ajustes técnicos. No se trata de una expansión de capacidad, sino de una serie de modificaciones que buscan hacer más eficiente y segura la operación existente.
El primer bloque de cambios apunta a la ventilación subterránea. Se habilitarán seis nuevas chimeneas RB, con sus accesos y una subestación eléctrica, para mejorar el flujo de aire en las labores que hoy están en actividad. Es una intervención que responde a una realidad física ineludible: a medida que la mina profundiza y se extiende, la ventilación se vuelve un factor crítico para la seguridad y la productividad.
El segundo componente modifica la ruta de transporte de relave filtrado y desmonte hacia el depósito de relaves Quimacocha. La nueva vía conectará la rampa Mirko con una labor minera denominada Túnel Quimacocha, que saldrá a superficie por la bocamina del nivel 610. El cambio permite reducir la longitud del recorrido y evitar las curvas dentro de la mina, dos mejoras que se traducen en menos tiempo de acarreo y menor desgaste de equipos.
La búsqueda de nuevas reservas también tiene su espacio. Chungar habilitará cuatro plataformas de perforación diamantina (DDH) con sus respectivos accesos. En total, se ejecutarán 16 sondajes cuyo propósito es confirmar la existencia de mineral en zonas aún no delimitadas. Es el tipo de trabajo que no genera titulares, pero que sostiene la vida futura de cualquier operación minera.
Hay un cambio que merece atención por su implicancia en la estabilidad física del depósito de relaves. El dique oeste de la relavera Animón, que en el Segundo ITS se había aprobado para una codisposición de relave filtrado y desmonte, será conformado únicamente con material de desmonte No PAG. La modificación mantiene las características constructivas ya aprobadas, pero elimina el relave de la mezcla, una decisión que apunta a reforzar la seguridad de la estructura a largo plazo.
El quinto y último componente ajusta el trazo de la línea de impulsión de relaves y recirculación de agua. Durante el desarrollo de la ingeniería de detalle se identificaron pequeñas variaciones que optimizan el recorrido. El cambio obliga a actualizar las huellas de dos pozas de contingencia y las líneas de agua cruda y de recirculación, además de implementar sumideros. Son ajustes finos, de esos que se resuelven sobre el terreno y que terminan marcando la diferencia en la operación diaria.
La aprobación de este cuarto ITS llega en un momento de actividad intensa para Chungar. La empresa viene ejecutando un plan de fortalecimiento operativo orientado a sostener el crecimiento de producción previsto para 2026, lo que ha implicado mayores inversiones en desarrollos mineros y en infraestructura de mina y planta. Ese esfuerzo tiene un costo: en el segundo trimestre de 2026, los costos de Volcan aumentaron 25.5%, y en Chungar el incremento se explicó por la mayor actividad operativa y el avance hacia zonas más profundas.
El horizonte de la unidad se extiende, al menos, hasta 2030. El plan de minado proyectado para ese periodo contempla una ampliación horizontal de las labores entre los niveles 4,600 y 3,880 metros sobre el nivel del mar, con una profundización adicional de 150 metros hasta el nivel 3,730. Los avances anuales programados para 2026 y 2027 rondan los 24,800 y 23,300 metros lineales, respectivamente. El cuarto ITS no cambia esa hoja de ruta, pero sí la hace más viable.
Para una operación polimetálica que depende de la continuidad de sus labores subterráneas, la suma de pequeños ajustes termina siendo tan importante como los grandes proyectos. La ventilación, el transporte, la exploración, la estabilidad de los depósitos y el manejo del agua son los engranajes que mantienen la mina en marcha. El Senace acaba de dar el visto bueno a una nueva ronda de afinamiento. Chungar podrá ejecutarla con la tranquilidad de tener el permiso en regla y la certeza de que cada dólar invertido apunta a sostener lo que ya funciona.

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