comunidad de Huancuire (Apurímac)

(Foto: GLR)

Comunidad cedió a compañía minera casi la mitad de su territorio para un segundo tajo de cobre. Empero quieren consulta previa.

El asesor de la comunidad de Huancuire en la región Apurímac, Alexander Anglas, confirmó que los comuneros recibieron S/ 122 millones a cambio de 1.900 hectáreas de sus tierras para el tajo Chalcobamba del proyecto minero Las Bambas. Luego acepta que les dieron otros S/ 50 millones adicionales. La transacción se hizo en 2013. “Prácticamente les tasaron S/ 6.40 por metro cuadrado”, apuntó.

Según el abogado, la transacción se hizo en el marco de una serie de compromisos que asumió la minera, los mismos que no se habrían cumplido hasta el 2017. Ese año, la minera nuevamente hizo otro desembolso millonario para Huancuire.

Huancuire y Las Bambas acordaron un pago de S/100 millones, adicionales. Según la minera, ese nuevo monto fue por 132 hectáreas extras, reclamo que estaba judicializado. En el primer acuerdo, MMG Las Bambas se comprometió con la construcción de un colegio y un puesto de salud. Los comuneros decidieron que no se hagan esas obras sino se transfiera el dinero.

Anglas asegura que ese no fue el acuerdo. Según los comuneros, los S/ 100 millones debía ser un pago indemnizatorio por compromisos incumplidos hasta el 2017. Aunque ambas partes coinciden que también se acordó el desistimiento de procesos judiciales en curso.

El abogado hace hincapié en que algunas demandas estaban entabladas por la comunidad. Lo cierto es que el 19 de diciembre de 2017, la comunidad recibió de Las Bambas S/50 millones como adelanto del nuevo acuerdo que pactaban. Hasta la fecha, la minera cumplió con el 72.5% del pago de los S/100 millones. Desembolsó a través de cheques de gerencia hasta el 2020, S/72.5 millones, cumpliendo el cronograma de pagos establecido. El resto del dinero está programado a ser entregado este y el próximo año.

El abogado desconoce este hecho, pese a los cheques de gerencia expuestos. “La comunidad solo recibió 50 de esos 100 millones acordados, el resto está judicializado. La discrepancia por las 132 hectáreas sigue en curso y el proceso se encuentra en el Juzgado de Tambobamba que ya debe pronunciarse en las siguientes semanas, estamos esperando eso”, argumentó.

En medio de pagos millonarios, Huancuire mantiene tomado el tajo minero desde el 14 de de abril. Eso obligó a la compañía a suspender sus operaciones. Según el asesor, esas tierras tomadas corresponden a los caminos de herradura, pastos y colindancia autorizadas por la minera en el 2017 a favor de los comuneros. Sin embargo, Las Bambas catalogó la acción como una invasión, la que motivó hasta hoy la paralización de sus operaciones.

Consulta previa

Anglas justifica el reclamo de los comuneros en supuestos compromisos incumplidos, pero principalmente en la vulneración de la consulta previa, la cual puede resultar cuestionable cuando fue la comunidad la que decidió vender sus terrenos. “Si la minera incumple, la comunidad está en su derecho de recuperar sus tierras que fueron entregadas. Estamos hablando de terrenos de comunidades originarias amparadas en el convenio 169 de la OIT, pero el reclamo principal es la consulta previa a la que tienen derecho las comunidades ancestrales como Huancuire”, agregó.

Huancuire es considerada como área de influencia directa de la explotación de Chalcobamba, según el Estudio de Impacto Ambiental (EIA). El segundo tajo aún no está en operaciones.

Rechazan permiso

La comunidad responsabiliza al gobierno de presuntas irregularidades en la Autorización de Inicio de Actividades (AIA) otorgada por el Ministerio de Energía y Minas este año. Dicho permiso incluyó un proceso de consulta previa que inició en el 2020. “Lamentablemente la autoridad intentó conducir el proceso con dos planes de consulta que, además de no ser consensuados infringían diversos principios de la consulta previa. Así, por ejemplo, el plan disponía planes excesivamente cortos para las etapas que contempla el proceso, estableciendo inclusive que la deliberación interna tendría que ejecutarse en dos días”, dice un documento que emitieron al relator de las Naciones Unidas sobre Pueblo Indígenas.

Indican, también, que, en agosto del año pasado, ante los reclamos, el Minem se comprometió a reiniciar el proceso de consulta previa, pero que eso no habría ocurrido, sino más bien fueron notificados en enero de este año que el proceso concluyó. “A fines de febrero sostuvimos reuniones con diferentes autoridades a fin de prevenir lo que calificamos como una vulneración abierta (…). El actual ministro de Energía y Minas nos indicó que su gestión no permitiría la vulneración de derechos humanos de pueblos indígenas”, agregan.

Fuente: La República