Compañía de Minas Buenaventura comunicó que su proyecto San Gabriel, una nueva operación de extracción de oro situada en la región Moquegua, logró un importante hito al generar su primera barra de doré. Este resultado ocurrió durante las pruebas de comisionamiento y de acuerdo con el calendario establecido por la compañía, lo que representa un avance crucial antes del comienzo oficial de la producción y venta del metal.
La compañía informó que se encuentra culminando las gestiones correspondientes con el Ministerio de Energía y Minas para obtener las autorizaciones finales que permitan iniciar las operaciones regulares. Este avance confirma que el proyecto se encuentra en una etapa avanzada de desarrollo y dentro de los plazos anunciados al mercado.
Buenaventura reafirmó que San Gabriel está en proceso de lograr una tasa de tratamiento de 2,000 toneladas diarias para el año 2026, en el marco de una capacidad nominal de 3,000 toneladas por día. La empresa calcula que para ese año producirá entre 70,000 y 80,000 onzas de oro, cantidad que aportará significativamente a su cartera operativa.
El comienzo de operaciones de San Gabriel hará posible equilibrar la disminución en la producción de minas que están en etapa de agotamiento. De esta manera, se fortalecerá la continuidad productiva de la empresa y se establecerán las bases para un crecimiento sostenido a lo largo de los próximos años. Este proyecto, según lo indicó Buenaventura, tiene como objetivo crear valor a largo plazo mediante un enfoque de operaciones sostenibles.
El proyecto San Gabriel, que se sitúa en el distrito de Ichuña, establecerá dos hitos en la minería peruana. La primera mina subterránea de la zona Moquegua será, a su vez, la primera operación en esta área del país de Buenaventura. Su implementación fortalece la posición de Moquegua como una de las zonas mineras más competitivas en Perú.
De esta manera, San Gabriel se une a operaciones emblemáticas como Cuajone y Quellaveco, que han hecho de Moquegua un modelo a nivel nacional no solo por su actividad minera, sino además por sus índices de calidad educativa e ingreso per cápita. Esto ha fortalecido el impacto económico y social del sector en la región.

