petróleo en China

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China, el mayor importador de crudo del mundo, está cerca de recurrir a sus vastas reservas comerciales de petróleo mientras la guerra en Medio Oriente no muestra señales de terminar, según FGE NexantECA. De acuerdo con la consultora, las refinerías podrían comenzar a retirar hasta 1 millón de barriles diarios durante las próximas cuatro a seis semanas.

Esta es una palanca que China puede permitirse activar. Tras más de un año de acumulación agresiva, Pekín ha construido reservas estimadas en 1.400 millones de barriles, que podrían emplearse si el estrecho de Ormuz permanece efectivamente cerrado. No obstante, se estima que las reservas estratégicas no serían utilizadas de inmediato, ya que incluso el uso de inventarios comerciales requiere múltiples niveles de aprobación interna.

El analista jefe de la firma Kayrros, Antoine Halff, señaló que “dado el tiempo de navegación, sería un poco prematuro que las disrupciones del Golfo se sientan en China”. Asimismo, indicó que las existencias de crudo sobre superficie cayeron en unos 7 millones de barriles entre el 5 y el 16 de marzo, aunque esto podría responder a “volatilidad normal de corto plazo”.

Según estimaciones de Kayrros, los inventarios comerciales sobre superficie de China se ubican en 851 millones de barriles, mientras que las reservas estratégicas alcanzan los 413 millones de barriles. Por su parte, Erica Downs, investigadora del Centro de Política Energética Global de la Universidad de Columbia, señaló que el total combinado ronda los 1.400 millones de barriles.

En respuesta al conflicto, Pekín ordenó a sus mayores refinerías restringir las exportaciones de combustibles en la primera semana de la guerra, mientras que Sinopec ha reducido su actividad. La consultora Rystad Energy estima recortes de procesamiento de entre 400.000 y 800.000 barriles diarios en marzo y abril, mientras que FGE prevé reducciones de hasta 1,5 millones de barriles diarios.

Estos movimientos serían principalmente preventivos, según GL Consulting, que sostiene que las refinerías estatales priorizarán la producción de gasolina y diésel sobre productos químicos, con el objetivo de resguardar el suministro interno. El impacto de las disrupciones se haría visible de forma gradual desde finales de marzo hasta comienzos de abril.

Las refinerías estatales, más dependientes del crudo de Medio Oriente, serían las primeras en sentir la presión, mientras que los procesadores independientes —conocidos como “teapots”— podrían mantener su actividad para aprovechar los mayores precios internos. Estos operadores tienen mayor acceso a crudo de Irán y Rusia, aunque enfrentan una creciente competencia de India por el suministro ruso.

Por ahora, el gobierno chino parece priorizar la restricción de exportaciones y el uso de inventarios en sitio, antes que recurrir a reservas estratégicas. “Sospecho que China resistirá utilizar sus reservas comerciales y estratégicas de petróleo tanto como pueda”, afirmó Downs.

Fuente: Bloomberg