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Tania Martínez Cruz

ProActivoTania Martínez Cruzinvestigadora Postdoctoral en la Universidad de Greenwich, hace un llamado al respeto de la cultura de los pueblos indígenas en materia agrícola. “80% de la biodiversidad del mundo está ubicada en territorios indígenas”, reveló.

Con el objetivo de reconocer, promover y aplicar el conocimiento indígena en la agricultura y la seguridad alimentaria, Tania Martínez Cruz, investigadora Postdoctoral en la Universidad de Greenwich, afirmó que en la actualidad aún existen diversas formas de entender a la naturaleza, las cuáles no son necesariamente las mismas que se enseñan en las universidades y otros ámbitos del mundo académico y corporativo.

¿Ciencia en el conocimiento ancestral?

“Cuando hablamos de semillas mejoradas muchas de ellas necesitan condiciones ideales de agua y fertilización, mientras que en condiciones donde hay una pendiente más pronunciada, suelos más pobres o diferentes, nuestros abuelos y padres adaptaron las semillas a estos conceptos específicos. Entonces, ¿esto es ciencia o no? Por supuesto que es ciencia. Es un conocimiento que se ha adaptado, ha pasado a través de forma oral, pero no ha sido documentado de la misma forma como cuando fui a la universidad y recurría a la estadística. Hay formas diferentes de construir, crear conocimientos y tecnologías y todas ellas nos ayudan a generar soluciones, adaptarnos y ser resilientes”, afirmó Martínez en declaraciones recogidas por ProActivo.

Agregó que usualmente cuando se habla de ciencia y tecnología nos imaginamos que el conocimiento es algo que se genera en centros de investigación (“sistemas dominantes”), lo que pone en desventaja a los conocimientos locales y a las tecnologías y ciencia indígenas.

80% de la biodiversidad del mundo

“Puede ser lógico conseguir maíz mediante un monocultivo, pero para nuestros pueblos indígenas ese no es el objetivo final. Queremos prácticas sustentables, queremos tener alimento durante todo el año para nuestra familia y aun cuando hemos cosechado la milpa y pareciera que el campo está seco, en México tenemos el chayote, que son unas hierbas que crecen en los árboles. Cuando ya se ha secado el cosechado podemos cosechar las raíces y muchas plantas que para otros parecen maleza. Ahí la pregunta es ¿qué conocimiento es más válido que otro? Cada conocimiento obedece a una lógica”, aseguró.

Martínez señaló que el 80% de la biodiversidad del mundo está ubicada en territorios indígenas y representan menos del 25% de la superficie mundial. “Si hablamos de sustentabilidad necesitamos envolver e involucrar a los pueblos indígenas. Necesitamos que se le aseguren sus derechos al territorio, no se trata solo de ellos, sino de la sustentabilidad del planeta y aprender que hay otras formas de hacer las cosas”, dijo.

Asimismo, recordó que este año mientras estaba trabajando en las montañas de Chiapas en un proyecto que buscaba aumentar la producción de maíz y la seguridad alimentaria de México, un experto le preguntó: ¿No te parece que sí están sembrando maíz a cada metro y medio están desperdiciando el espacio? Allí hay mucho espacio. Tenemos que enseñarle a los campesinos indígenas que tienen que cambiar sus variedades de maíz y hacer un arreglo topológico. “Mi respuesta inmediata fue: Lo siembran así porque es una milpa. Las milpas son tan complejas y extensas que hay un mundo de conocimiento dentro de la parcera. Ahí se da una convergencia de diversas formas de conocimientos”, afirmó.

“Dentro del campo en el que trabajo que se llama Estudios sociales de la tecnología, nos preguntamos ¿qué es la ciencia, conocimiento y tecnología? Cuando hablamos de eso tenemos que contextualizar. Cuando hablamos de una semilla pensamos que solamente hablamos de una que fue generada en un centro de experimentación o en una universidad de renombre. Pero nuestros abuelos, padres y madres durante muchos años han manejado mucho este conocimiento. Cada tecnología tiene un nicho social”, agregó Martínez durante el encuentro  virtual, que contó con el apoyo del BID.

DATOS:

Según Naciones Unidas, hay más de 476 millones de pueblos indígenas que viven en 90 países de todo el mundo, lo que representa el 6,2% de la población mundial.

Los pueblos indígenas son poseedores de una gran diversidad de culturas, tradiciones, idiomas y sistemas de conocimiento únicos, con una relación especial con sus tierras basados en sus propias cosmovisiones.