Comunidad Campesina Llacuabamba

La Comunidad Campesina de Llacuabamba, situada en Parcoy, La Libertad, se ha destacado como la primera comunidad campesina en formalizar sus operaciones mineras, enfocadas en la extracción de oro. Desde tiempos ancestrales hasta la actualidad, la comunidad ha mantenido esta actividad, evolucionando de productores artesanales a productores pequeños certificados bajo la norma ISO 9001 en 2022.

Transformación digital con SICOM

En su afán de modernización, la comunidad de Llacuabamba ha implementado el software SICOM para gestionar eficazmente sus operaciones mineras. Este sistema integrado de gestión empresarial abarca áreas cruciales como la comercialización de minerales, recursos humanos, despacho de explosivos y compras y adquisiciones. La adopción de SICOM ha permitido a Llacuabamba optimizar procesos, reducir errores y garantizar pagos justos.

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Estandarización para el éxito

Llacuabamba ha alcanzado una optimización notable en su modelo de negocio al estandarizar procesos críticos de su cadena de valor. Esta estandarización abarca áreas vitales como comercio de minerales, gestión del medio ambiente, compras y adquisiciones, y distribución de explosivos. Además, la comunidad busca estandarizar la gestión de seguridad y salud ocupacional, fortaleciendo su compromiso con la eficiencia y la calidad.

Impacto socioeconómico y desarrollo integral

La comunidad de Llacuabamba ha reconocido la importancia de compartir los beneficios económicos de su actividad minera con toda la población local. Han delegado servicios de ingeniería, construcción y transporte a la empresa comunal Ecosermin, asegurando que las ganancias lleguen a todos los habitantes de la región y contribuyan a su desarrollo socioeconómico.

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Compromiso con la comunidad y el empleo

Llacuabamba también ha demostrado un fuerte compromiso con el bienestar de su comunidad. Han invertido en salud, educación e infraestructura, ampliando instalaciones médicas, construyendo un colegio emblemático y mejorando la infraestructura local. Además, han brindado acceso a empleo digno a profesionales de la comunidad, con un impresionante 95% de la mano de obra calificada proveniente de la misma zona.

La Comunidad Campesina de Llacuabamba se erige como un ejemplo de cómo la minería, cuando se lleva a cabo de manera responsable y orientada al desarrollo sostenible, puede generar un impacto positivo en la comunidad y en la economía local. Su evolución de productores artesanales a productores pequeños certificados es un hito significativo en la industria minera comunitaria.