Ecuador ha activado la exportación de electricidad a Perú a través de la interconexión existente a 230.000 voltios, gracias al excedente que registra actualmente el sistema eléctrico ecuatoriano, recuperado después de sufrir apagones diarios de hasta catorce horas al día entre septiembre y diciembre de 2024, debido a una fuerte sequía.
El Ministerio de Energía y Minas de Ecuador destacó este martes en un comunicado que desde el lunes al mediodía se está enviando electricidad al vecino país, a través de la línea existente entre Machala (Ecuador) y Zorritos (Perú), lo que sirve para abastecer a la costa norte peruana.
El Gobierno ecuatoriano destacó este hecho después de que la pasada semana su presidente, Daniel Noboa, destacase que se había comenzado a exportar electricidad a Colombia, lo que fue contradicho por el Ejecutivo colombiano al indicar que se trataba de intercambios para mantener la estabilidad de la línea.
“Estas acciones evidencian que el Ecuador dispone de los recursos necesarios para abastecer la energía requerida a los ecuatorianos y exportar los excedentes a los países cercanos”, señaló el Ministerio ecuatoriano en su comunicado.
Gracias a la temporada de lluvias, que ha llevado a declarar en emergencia por inundaciones a ocho de las veinticuatro provincias del país, se encuentra cerca de su máxima capacidad el embalse de Mazar, clave para el abastecimiento eléctrico de Ecuador al alimentar a tres centrales hidroeléctricas con una potencia conjunta de 1.757 megavatios.
Actualmente se encuentra en proceso de licitación el proyecto para construir una interconexión eléctrica entre Ecuador y Perú de alta tensión, con una línea a 500.000 voltios que permitirá mejorar la seguridad energética de ambos países.
Noboa, que busca su reelección para un mandato completo (2025-2029) en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, donde se enfrentará a la candidata correísta Luisa González, descartó recientemente la posibilidad de que vuelvan a repetirse los racionamientos de electricidad en 2025 y 2026.
Con un matriz de generación que depende en un 72 % de centrales hidroeléctricas, Ecuador se encuentra en una crisis energética desde finales de 2023 al quedarse sin capacidad para abastecer la demanda nacional en periodos de sequía que dejan a los principales complejos hidroeléctricos sin agua suficiente para operar.
Esto conllevado desde entonces diversos periodos de apagones, el último de ellos entre septiembre y diciembre de 2024, con un fuerte impacto en la economía nacional, pues en el sector industrial hubo apagones de varios días consecutivos, especialmente en las minas industriales, lo que ha hecho que resientan las exportaciones de minerales.
Fuente: Agencia EFE