En una ofensiva sin precedentes, el Estado peruano ejecutó el último fin de semana un golpe estratégico contra la minería ilegal en la Reserva Nacional Tambopata y su zona de amortiguamiento. Fuerzas combinadas de la Policía Nacional del Perú (PNP), a través de la Dirección de Medio Ambiente, la División contra la Minería Ilegal (Divcomin) y la Dirección Nacional de Operaciones Especiales (Dinoes); la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental (FEMA); y el Ejército del Perú, mediante la Segunda Brigada de Protección de la Amazonía; con el soporte del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp), organismo adscrito al Ministerio del Ambiente, destruyeron campamentos y maquinaria pesada, logrando liberar zonas críticas de biodiversidad en la región Madre de Dios.
La intervención conjunta se desarrolló bajo una estrategia terrestre y fluvial, permitiendo desactivar un sistema logístico complejo que incluía motores de alta potencia de hasta 250 HP y balsas traca de gran escala, utilizadas para sostener las operaciones ilegales dentro y en los alrededores de la reserva.
El despliegue táctico en los sectores Otorongo, Malinowski y Azul culminó con la interdicción y destrucción de 15 campamentos de minería ilegal, 45 motores de diversas capacidades, 25 tracas hidráulicas y balsas traca, 15 bombas de succión y motobombas, así como 15 generadores eléctricos y sistemas fotovoltaicos, desarticulando el núcleo operativo de las mafias que operaban en la zona. De igual manera, se inutilizaron 50 embarcaciones, entre botes de fibra, peque-peques y cargueros, además de 25 motocicletas y más de 40 caballetes y estructuras auxiliares. El golpe logístico incluyó también la interdicción de más de 1,500 galones de combustible, entre diésel y gasolina, destinados a sostener las actividades ilícitas.
Estas acciones coordinadas evidencian un impacto significativo en la capacidad operativa de la minería ilegal en los sectores intervenidos. Mediante la eliminación sistemática de equipos, insumos, campamentos y medios de transporte, se fortalece el control territorial y la protección de áreas sensibles, reduciendo la presión sobre los ecosistemas amazónicos y contribuyendo de manera directa a la conservación de los recursos naturales que alberga la Reserva Nacional Tambopata.

