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ProActivo | Pamela Florian, Regional Director Power SAM y Country Manager Perú en Hatch, analiza el modelo de integración global de la consultora y su impacto en proyectos estratégicos para el país.
La firma internacional de consultoría e ingeniería cuenta con 80 oficinas articuladas en todo el mundo y opera bajo una estructura plana y conectada que permite responder a las necesidades de sus clientes desde cualquiera de sus sedes para optimizar proyectos complejos. Exporta e importa conocimiento. La ejecutiva confirma que la Etapa 3 del proyecto Proyecto Chavimochic, donde Hatch actúa como brazo técnico del Gobierno de Canadá, se encuentra en fase de licitación con una entrega prevista para el tercer trimestre de 2027.
¿Cómo se articula la toma de decisiones en Hatch en la Región y qué beneficios trae este modelo para Perú?
Nuestro director regional está basado en Santiago, pero desde las cuatro sedes en Santiago, Belo Horizonte, Medellín y Lima resolvemos las necesidades de los clientes en toda la Región. Somos una organización plana y conectada, y viajamos constantemente para trabajar directamente en las diferentes oficinas.
¿Cómo se traduce esta integración en beneficios para clientes que operan en distintos países?
Podemos responder a las necesidades desde cualquier sede. Empresas internacionales trabajan con nosotros desde su matriz o sus oficinas en África, Australia, Norteamérica o Sudamérica. El equipo local también atiende requerimientos globales; exportamos e importamos conocimiento en innovación, desarrollo tecnológico, digitalización e inteligencia artificial articulando con nuestras más de 80 oficinas en todo el mundo.
¿Qué innovaciones tecnológicas emplea Hatch Perú para reducir plazos en ingeniería compleja sin afectar la calidad?
En proyectos más complejos hacemos dos cosas en ingeniería. La implementación de BIM es una realidad que digitaliza la ingeniería. Así, el análisis de planos y la gestión de un proyecto se realiza a través de BIM, dejando atrás el papel y la toma de notas para una ejecución 100 % digital. Todas nuestras plataformas de gestión están en la nube: tomas de decisión, aprobaciones, minutas y sesiones de progreso, lo que facilita la revisión. En la ejecución empleamos inteligencia artificial para logística, gestión de stocks y suministro de energía o agua, logrando soluciones modulares eficientes incluso en geografías complicadas.
¿Cómo se transfiere ese conocimiento global al talento local?
La cultura Hatch está marcada por un manifiesto orientado a la sostenibilidad; por eso contamos con herramientas prácticas para romper la barrera del idioma y queremos participar en todos los cambios positivos. Nuestro personal es bilingüe y entregamos productos en español e inglés según lo requiera el cliente. Además, operamos con oficinas en la geografía donde trabajamos, porque el mensaje y los objetivos deben alinearse con equipos que conocen la realidad territorial. Lo hacemos bajo la misma plataforma y sistema en Toronto, Santiago o Lima; esa conectividad simplifica los procesos.
¿Cómo abordan las empresas el camino hacia el cero neto?
Como ingenieros sabemos que la matemática es compleja. El primer compromiso es inventariar y medir la huella de carbono; seguidamente están los compromisos hacia 2030 y 2050 y ya estamos en las primeras reducciones entre un 30 % y 50 %. El mundo avanza en autogeneración, almacenamiento, eficiencia de baterías y distribución. ¿Cómo llegar exactamente al net zero? Hoy no hay una respuesta definitiva, pero el desarrollo tecnológico permitirá reemplazar la matriz fósil por una limpia.
¿Cómo incorporan el componente social?
Ayudamos desde la fase conceptual a entender el relacionamiento con las partes interesadas para hacer un buen calce de expectativas y apoyar con el know-how de lo que hemos visto que funciona a nivel global, para implementar las mejores prácticas que sean sostenibles. Tener una mirada integradora nos ayuda a guiar cuál debería ser una buena práctica en los aspectos sociales y también a anticipar riesgos; así nuestros clientes pueden enfocarse en su core de negocio.
¿Tienen experiencia en reaprovechamiento de relaves y gestión hídrica?
Sí, ejecutamos proyectos de aprovechamiento de agua en relaves, incremento de capacidad mediante relaves filtrados y optimización de agua industrial. Nuestro equipo de relaves trabaja desde Perú para proyectos en México y Chile. En la industria del oro optimizamos el uso y tratamiento de aguas complejas al menor costo posible. Tenemos un proyecto de optimización y tratamiento con Newmont disponible para consulta pública.
¿Cuál es el estado actual de la Etapa 3 de Chavimochic?
Ejecutamos como oficina central de gestión, como PMO para el Gobierno de Canadá, la culminación de la presa y la tercera línea del Sifón Virú del Proyecto Chavimochic. Ya terminamos la fase de diagnóstico y hoy estamos en la etapa de licitación de dos EPC principales: uno para las actividades propias de la presa que incluye un pequeño túnel, y otro para la tercera línea del Sifón Virú. Hay contratos menores para ejecutar ambos EPC. De acuerdo con el cronograma, deberíamos entregar el proyecto terminado hacia el tercer trimestre de 2027. Culminada la tercera etapa, serán irrigadas más de 65,000 hectáreas, que generarán más de 50,000 empleos y aportarán una tasa interna de retorno superior al 70 %.
Desde su rol de liderazgo, ¿Cómo observa el desafío de la inclusión en el sector?
Las capacidades racionales no dependen del género. Estamos llamados a la acción, a desarrollar equipos sólidos y promover la equidad en género, cultura, discapacidad y raza. Quienes estamos en posiciones de liderazgo debemos promover estos valores.
Esta nota es parte de Revista ProActivo – Edición PDAC 2026, para ver la publicación completa clic aquí


