INDUMIN Siri Genik

Siri Genik (Foto: ProActivo)

ProActivo | El uso de los marcos PDAC–DRE y las normas de la IFC permite que los proyectos mineros en etapas tempranas transiten de la gestión de riesgos operativos hacia la bancabilidad internacional.

El acceso de la pequeña minería a los mercados de capitales depende de la transición hacia modelos de gestión que aseguren la trazabilidad de datos y la continuidad operativa. En el marco de la Convención Nacional de Productividad y Políticas para la Minería a Pequeña Escala (INDUMIN 2026), Siri Genik, fundadora de la consultora canadiense Bridge y directora de la Prospectors & Developers Association of Canada (PDAC), sostuvo que la productividad, la confianza y el financiamiento constituyen el eje para integrar a este estrato minero en el ecosistema productivo.

En esa línea, resaltó que la minería a pequeña escala es un motor de desarrollo regional, ya que genera empleo y dinamiza las economías locales. Sin embargo, enfrenta desafíos estructurales que limitan su potencial, como alto riesgo percibido, baja confianza del mercado y acceso limitado al financiamiento.

Marcos de gestión para la bancabilidad

La analista propone la adopción de tres niveles de herramientas internacionales diseñadas para elevar el valor de los activos mineros y superar las barreras existentes.

En primer lugar, la Planificación Operativa (PDAC–DRE). El marco Driving Responsible Exploration funciona como una plataforma de ocho principios que actúan como guías prácticas (guidelines). Siri Genik precisó que su función es identificar factores críticos desde el inicio del ciclo minero: “No son estándares para los que tienes que hacer un reporte… los hicimos a propósito para que la gente los pueda aplicar de manera sencilla”.

En segundo lugar, los Estándares de Inversión de la IFC. Los Estándares de Desempeño de la Corporación Financiera Internacional están orientados a los requerimientos de bancos e inversionistas en áreas como medio ambiente, seguridad y cultura organizacional. La alineación con estos marcos define la valoración económica de los proyectos ante potenciales adquisiciones por parte de grandes corporaciones mineras: “Si no tienen gobernanza, lo van a comprar por un par de centavos en vez de pagar como dólares”, señaló.

En tercer lugar, la Integración de Mercado (CMSI). La vinculación con la Consolidated Mining Standards Initiative, que articula estándares impulsados por organizaciones como ICMM, Copper Mark y TSM, permite que la pequeña minería se incorpore a la cadena de valor global del sector minero. Según la especialista, esta integración facilita un camino técnico hacia el capital: “Hay un camino a la bancabilidad. Todo eso está basado en plata, por supuesto, pero de manera lógica y transparente”.

Trazabilidad y gobernanza de datos

La gobernanza en este modelo se define por la precisión de la información y la ejecución de procesos técnicos, evitando estructuras burocráticas innecesarias. “Documenten su información. Los bancos lo quieren, los inversionistas lo quieren… lo que rastreas, lo gestionas (what you track, you manage)”, señaló Siri Genik en declaraciones recogidas por ProActivo.

De acuerdo con la especialista, la gestión adecuada de datos permite reducir la percepción de riesgo y generar confianza en el mercado, elementos clave para atraer financiamiento y socios estratégicos.

Asimismo, explicó que este esquema de control se extiende a proveedores y contratistas, de modo que las empresas encargadas de perforación o exploración operen bajo los mismos principios de ética, seguridad y protección ambiental del titular del proyecto. Esto permite mitigar riesgos reales que podrían afectar la viabilidad de las operaciones mineras.

Diferenciación frente a la informalidad

La implementación de estos estándares internacionales actúa también como un mecanismo de diferenciación frente a la informalidad minera. Al adoptar parámetros de responsabilidad, gobernanza y transparencia, la pequeña minería formal establece una estructura de cumplimiento que mejora su posición competitiva y fortalece su relación con el entorno social, promoviendo modelos de valor compartido con las comunidades.

Finalmente, Siri Genik, directora de Bridge, puntualizó que el desarrollo del sector requiere de una gestión proactiva que trascienda los ciclos políticos. “El gobierno cambia a los cuatro u ocho años… entonces nos toca a nosotros, que sabemos un poco más de la industria, ir llegando y apoyando”, afirmó.

El objetivo final, concluyó, es consolidar un sector minero productivo, predecible y financiable, mediante la profesionalización de la gestión minera y la adopción de estándares internacionales que permitan atraer inversión y fortalecer la sostenibilidad del sector.