
ProActivo | El vicepresidente del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP), Juan Carlos Ortiz, señala que el desafío para 2026 es alcanzar la competitividad necesaria para duplicar la producción de cobre.
La inversión privada minera en el Perú cerró el año 2025 con un incremento del 19%, marcando un cambio en la tendencia del sector. Juan Carlos Ortiz, vicepresidente del IIMP, precisa que este resultado representa un punto de inflexión para la economía nacional. “El 2025 ha marcado un crecimiento en la inversión privada minera, que es clave para poder estimular otras partes de la cadena productiva”, dijo en entrevista con ProActivo.
Brecha de inversión y potencial del cobre
A pesar del avance registrado, las cifras actuales aún se encuentran por debajo de los niveles históricos alcanzados hace una década. Ortiz precisó que la expectativa es cerrar el 2025 con una inversión de entre 5,300 y 5,400 millones de dólares, monto que calificó como insuficiente frente a los registros previos. “Todavía no se comparan con los 12,000 millones de dólares que invertimos entre los años 2012 y 2013. Hoy estamos a la mitad de lo que hemos podido hacer”, puntualizó.
El ejecutivo destacó que existe una cartera de 67 proyectos que suman una inversión potencial de hasta 70,000 millones de dólares. El objetivo estratégico es utilizar estos recursos como “una plataforma para duplicar nuestra producción de cobre”, atendiendo la demanda global generada por el cambio de matriz energética y el desarrollo de centros de datos para inteligencia artificial.
Impacto del precio del cobre y minería ilegal
Ante las proyecciones que sitúan la tonelada de cobre entre los 12,000 y 14,000 dólares, el representante del IIMP advirtió sobre un escenario de doble efecto. Por un lado, el alza permitirá generar valor en las operaciones vigentes y mayores transferencias por impuestos y regalías a las regiones.
Sin embargo, Ortiz alertó sobre las consecuencias negativas de este incremento: “Va a generar un estímulo perverso para que la minería ilegal pueda continuar creciendo y esta actividad tenga mucho más ingreso de lo que tiene hoy día”. Ante esta situación, señaló que el Gobierno tiene la responsabilidad principal de controlar que el beneficio sea para todos los peruanos.
Competitividad como eje para 2026
Para el próximo año, el sector identifica la competitividad como el factor determinante para captar capitales extranjeros frente a competidores directos como Chile, Argentina o República Democrática del Congo.
“Competitividad es la palabra clave del 2026 para poder atraer esos fondos al Perú y poder hacer crecer más nuestro país y poder reducir la brecha de pobreza”, puntualizó Ortiz, al tiempo que enfatizó la necesidad de ofrecer seguridad y retorno a los inversionistas para consolidar el paso de una etapa de sostenimiento a una de crecimiento basado en nuevos proyectos.
