En el marco del PERU DAY durante la convención minera PDAC 2026, el presidente del Directorio del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), Julio Velarde, ofreció una de las exposiciones más esperadas por inversionistas internacionales y líderes del sector minero. En su mensaje recalcó que el Perú atraviesa un momento económico excepcional que no debe desaprovecharse.
Velarde inició su intervención destacando que, gracias a los altos precios de los minerales, el país se encuentra en un escenario particularmente favorable. Señaló que el año pasado fue mejor de lo que la mayoría de analistas proyectaba a inicios del periodo y que para este año se espera un desempeño similar. En sus palabras, el Perú vive “un momento bastante bueno para la economía peruana, un momento que no se debe desperdiciar”. No obstante, reconoció que persisten riesgos externos, como la incertidumbre geopolítica derivada del conflicto con Irán y sus posibles efectos en el precio del petróleo.
Un contexto internacional que favorece al Perú
Uno de los factores que explica este buen momento es la dinámica global, especialmente la inversión en inteligencia artificial en Estados Unidos. Velarde explicó que el crecimiento norteamericano no solo está siendo impulsado por el desarrollo tecnológico, sino también por la construcción de centros de datos, lo que incrementa la demanda de cobre. Este fenómeno está beneficiando directamente al Perú como productor clave del metal rojo.
El titular del BCRP afirmó que el escenario actual obliga a remontarse 75 años atrás para encontrar condiciones tan favorables en términos de precios de exportación. Comparó la coyuntura con el boom de inicios de los años cincuenta, cuando la economía peruana crecía cerca de 7%, impulsada por un auge en la construcción de infraestructura como hospitales, colegios y viviendas. Incluso sostuvo que el momento actual podría ser “mejor que el último boom de commodities”, siempre que se mantenga la estabilidad y se consolide un entorno político adecuado tras las elecciones.
Superávit comercial récord y fortaleza externa
Uno de los datos más contundentes presentados fue el superávit comercial. En enero, el Perú alcanzó casi 35,000 millones de dólares, una cifra que calificó como “impresionante”. Para el cierre del año, el BCRP proyecta más de 28,000 millones de dólares de superávit. Velarde añadió que, aunque le gustaría ver una economía creciendo aún más —con mayores importaciones asociadas a mayor actividad productiva—, los niveles actuales son excepcionales y superan ampliamente los de otros países de la región.
El superávit no solo se explica por el cobre, el oro y la plata, sino también por el dinamismo de las exportaciones no tradicionales. El año pasado, el Perú fue el país de la región con mayor crecimiento en volumen de exportaciones no commodities, reflejando avances estructurales en los últimos 25 años. Recordó que en el año 2000 Argentina exportaba casi cuatro veces más que el Perú, mientras que Colombia duplicaba sus exportaciones. Hoy la situación se ha revertido: el Perú exporta más que Argentina y 80% más que Colombia. Sin embargo, lamentó que en la última década el crecimiento se haya desacelerado.
En cuanto a las cuentas externas, el país tuvo un superávit del 3.1% de su Producto Bruto Interno (PBI) el año pasado; en contraste, Brasil, México, Colombia y Chile registraron déficits. Velarde considera que esto es una señal de la sólida posición exterior del Perú.
Dinamismo interno: empleo, salarios e inversión
Más allá del sector externo, el presidente del BCRP subrayó la fortaleza del mercado interno. La masa salarial en el cuarto trimestre creció 6.8%, y los salarios formales aumentaron cerca de 9% en términos reales, cifras que calificó como “impresionantes” y que están dinamizando el consumo.
Otros indicadores también muestran un fuerte dinamismo: la importación de bienes de capital crece a tasas de dos dígitos; el consumo de cemento ha aumentado más de 12% en los últimos meses; y los pagos digitales crecen cerca de 15%. La inversión privada aumentó en los últimos años, destacando la inversión minera como uno de los principales motores.
Velarde indicó que las proyecciones oficiales del BCRP calculan un crecimiento próximo al 3%, aunque sugirió que, si la tendencia persiste, los indicadores recientes podrían provocar revisiones al alza.
Riesgos políticos y la necesidad de robustecer el Estado
Velarde, al ser consultado acerca de la sostenibilidad del crecimiento, afirmó que el reto más importante es político e institucional. Aunque consideró que el panorama electoral no necesariamente reproducirá la incertidumbre de 2021, alertó que ningún país está “vacunado” contra alteraciones bruscas.
Remarcó que para mantener una economía floreciente es fundamental contar con un Estado competente y eficiente. Según su opinión, la capacidad de ejecución del sector público ha disminuido debido a la inestabilidad política y al cambio continuo de ministros y funcionarios, lo que ha impactado negativamente en el crecimiento potencial y en la inversión.
En un contexto de altos precios de minerales, admitió que el déficit fiscal del Perú terminó en 2.2% del PBI al concluir el año 2025, cifra por encima del nivel ideal. Aunque el país mantiene una de las menores deudas públicas de la región, alertó que el incremento del gasto corriente en los años recientes representa un cambio respecto a épocas pasadas de bonanza.
Tipo de cambio, inflación y política monetaria
Velarde defendió la política del BCRP en el ámbito monetario. Recordó que, durante la pandemia, la tasa de interés se redujo hasta 0.25%, una de las más bajas entre las economías emergentes. Actualmente, la inflación continúa dentro del rango objetivo de 1% a 3%, y se prevé que esté próxima al 2% hacia fines de año.
Enfatizó que el Perú ha logrado una de las inflaciones más bajas de la región en este siglo y sostuvo que no hay razón para resignarse a metas más altas por ser un país latinoamericano. “Nuestra meta es exactamente 2% y creo que se ha cumplido”, afirmó, destacando que la estabilidad de precios es un activo clave para la confianza de los inversionistas.
Sobre el tipo de cambio, explicó que el BCRP interviene para moderar la volatilidad, pero no fija un nivel específico. El sol se mantiene como una de las monedas más estables de la región, respaldado por un elevado nivel de reservas internacionales, que representan casi el doble que en algunos países vecinos en proporción al producto.
Geopolítica y resiliencia
Frente al nuevo escenario geopolítico mundial, Velarde reconoció que la situación es compleja, especialmente por la creciente presencia de China en la región y las tensiones globales. Sin embargo, confió en la capacidad de la diplomacia peruana para navegar estos retos sin afectar la apertura a la inversión extranjera.
Finalmente, al ser consultado sobre su legado, expresó que uno de sus principales logros ha sido consolidar la credibilidad del Banco Central de Reserva del Perú. Señaló que hoy “a ningún ministro o congresista se le ocurre recomendar que el Banco Central financie el déficit”, algo impensable décadas atrás. También defendió el esquema de metas de inflación con intervención cambiaria para suavizar movimientos bruscos, modelo que, a su juicio, ha sido exitoso y está alineado con las mejores prácticas internacionales.
La intervención de Julio Velarde en el PERU DAY dejó un mensaje contundente ante la comunidad minera: el Perú combina un entorno externo excepcional, fundamentos macroeconómicos sólidos y una institucionalidad monetaria consolidada. El desafío es no dejar pasar esta oportunidad histórica y traducirla en crecimiento sostenido y desarrollo para el país.


