- El colapso económico en Bolivia, agravado por la devaluación de su moneda y la escasez de productos, ha impulsado un fenómeno curioso: un aumento masivo del turismo peruano hacia La Paz.
La crisis económica en Bolivia, derivada de la devaluación del boliviano y la escasez de dólares, está reconfigurando las relaciones comerciales y turísticas entre Bolivia y Perú. Amalia Flores, una comerciante peruana de Desaguadero, reporta una caída drástica de sus ventas, mientras que los turistas peruanos aprovechan el tipo de cambio favorable para explorar La Paz a precios más bajos.
En los últimos meses, la frontera ha visto un aumento de peruanos cruzando hacia Bolivia para aprovechar las ofertas turísticas, mientras que los comerciantes bolivianos luchan por sobrevivir debido a la inflación y la devaluación de su moneda. La escasez de productos básicos como gasolina y alimentos también ha afectado el poder adquisitivo de los bolivianos, quienes ahora se ven obligados a ahorrar en lugar de gastar.
El cierre masivo de tiendas y el éxodo de comerciantes de Desaguadero es un reflejo de la grave situación que atraviesa la economía boliviana. Sin embargo, los peruanos siguen viajando al país vecino, disfrutando de atractivos turísticos como los teleféricos de La Paz y el sitio arqueológico de Tiahuanaco.
Además, la situación ha transformado a Bolivia en un destino turístico mucho más accesible para los peruanos. Edy Luna Cabrera, habitante de Huacullani, comenta que, debido al tipo de cambio favorable, viajar a La Paz resulta mucho más económico para los peruanos que para los bolivianos viajar a Perú. Con 100 soles peruanos, los turistas pueden disfrutar de un par de días en la ciudad paceña, lo que atrae a más visitantes a la región.
A medida que la crisis se intensifica, la brecha entre la economía peruana y boliviana se agranda, dejando a los ciudadanos de Bolivia en una difícil posición económica, mientras que Perú se posiciona como un destino económico más atractivo para los viajeros del altiplano.
Los comerciantes de Desaguadero, tanto peruanos como bolivianos, sienten de manera directa las consecuencias de este cambio de dinámicas. Muchos han optado por vender productos en soles para intentar mantenerse a flote. Sin embargo, la falta de compradores bolivianos y la creciente competencia de otros destinos turísticos en Perú y Bolivia han hecho que la situación sea cada vez más insostenible para los comerciantes de ambos lados de la frontera.
En este contexto, la crisis económica en Bolivia no solo afecta a los habitantes del país, sino que también está remodelando las relaciones comerciales y turísticas con Perú. Mientras los peruanos aprovechan una oportunidad económica para viajar, los bolivianos deben adaptarse a una nueva realidad en la que el ahorro y la cautela financiera han tomado el lugar de las compras masivas y la actividad comercial que antes dominaban la región.