Homar Lozano

ProActivo | La competitividad de la industria minera peruana en todas sus escalas —grande, mediana o pequeña— fue resaltada por Homar Lozano, director del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP), quien enfatizó la importancia de acelerar los proyectos mineros para hacer frente al alza de los precios de los metales. Asimismo, mencionó retos pendientes como la permisología y la minería ilegal, factores que continúan limitando el desarrollo del sector.

Homar Lozano señaló que la minería no es una industria de precios, sino de innovación y competitividad en costos. Indicó además que los actuales precios elevados de los metales generan una “pseudominería”, fenómeno que dejará pasivos ambientales que nadie querrá asumir y que, probablemente, represente un alto costo para todos los peruanos. En esa línea, sostuvo que si los precios internacionales retroceden, solo prevalecerá una industria minera formal peruana “robusta y competitiva”.

“La mejor manera de aprovechar estos precios altos es poner más proyectos mineros en valor. Hay ánimo y apetito del sector privado por seguir invirtiendo sus beneficios en nuestro país. El potencial geológico que hoy tenemos así lo demuestra”, declaró Homar Lozano en exclusiva para ProActivo.

En ese sentido, el director del IIMP recalcó el predominio de proyectos de cobre en la cartera minera nacional, que superan el 70 % del total. Como ejemplos mencionó Michiquillay, Galeno, Conga, La Granja y la puesta en marcha de Tía María. “Este boom que tenemos hoy debe alentarnos a poner en operación estas minas con los flujos de caja y beneficios actuales. Existe el interés; ahora debemos dar las condiciones para que ello ocurra”, añadió durante la Semana de Ingeniería de Minas.

Si bien destacó el avance de Tía María y el inicio de operaciones de San Gabriel a fines del año pasado, Lozano subrayó otros desafíos clave del sector, como la agilización de permisos, la lucha frontal contra la minería ilegal y la necesidad de generar incentivos desde el Gobierno para destrabar nuevas inversiones.

“No buscamos flexibilidad frente a toda la tramitología, sino agilidad. La experiencia internacional demuestra que hoy pueden darse aprobaciones simultáneas y paralelas, sin tener que esperar procesos uno tras otro, algo que actualmente ralentiza la puesta en marcha de nuevas operaciones mineras”, concluyó.