“Si uno está convencido de que su proyecto es viable, que es positivo en términos económicos y sociales, vale la pena perseverar, tocar todas las puertas que sean necesarias, escuchar y dialogar”. Las palabras del Ing. Óscar González Rocha reflejan la filosofía que dio origen a su excepcional trayectoria al frente de Southern Perú, empresa del Grupo México, donde se convirtió en una de las grandes personalidades de la minería latinoamericana.
Óscar González Rocha nació en la Ciudad de México y se graduó como Ingeniero Civil por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Su formación técnica y sólida experiencia en proyectos de construcción en México y Estados Unidos le proporcionaron un profundo conocimiento que consolidó su carrera minera, la cual inició en 1976 con su ingreso al Grupo México.
Su relación con el Perú fue más allá de lo profesional: fue nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) y también Profesor Honorario de la Pontificia Universidad Católica del Perú, en reconocimiento a su aporte al desarrollo del sector minero y su vínculo con la academia. En diversas oportunidades y ante distintos auditorios reiteró su afecto y confianza en el Perú.
La trayectoria de González Rocha despegó dentro del Grupo México, donde ocupó cargos clave durante las décadas de 1980 y 1990. Fue Director General de Mexicana de Cobre (1986-1999) y de Buenavista del Cobre (1990-1999), liderando el desarrollo de complejos mineros de clase mundial como La Caridad y Cananea, en el estado de Sonora.
Su verdadero legado en el Perú se inició en 1999, cuando, tras la adquisición de ASARCO por parte del Grupo México, fue nombrado Presidente de Southern Peru Copper Corporation. En 2004 asumió además como Presidente Ejecutivo (CEO), cargo que desempeñó por más de 25 años.
Bajo su liderazgo, Southern Perú consolidó sus operaciones en Cuajone, Toquepala e Ilo, convirtiéndose en uno de los principales productores de cobre del país, con una participación cercana al 14,84 % de la producción nacional en 2025. Su gestión se caracterizó por la modernización, la expansión de la capacidad de procesamiento y la extensión de la vida útil de las minas.
La industria minera internacional reconoció su trayectoria con diversos galardones. Entre ellos destacan el “Copper Man of the Year” otorgado por el Copper Club en 2015; su ingreso al Salón de la Fama Minera de Norteamérica (Tucson, 2016) y al Salón de la Fama Minera de México (Guadalajara, 2017); la Medalla de Oro de la Cámara de Comercio Minera del Perú (2007); y la Medalla al Mérito Industrial de la Sociedad Nacional de Industrias (2014).
En el marco de la feria EXPOCOBRE 2024, se instauró en su memoria el “Premio Internacional a la Innovación en Cobre Óscar González Rocha”, el cual perpetúa su legado de excelencia e innovación en la industria.
En el ámbito personal, estuvo casado con la Sra. Ruth Barrón de González y fue padre de dos hijas y cuatro hijos, todos profesionales. Quienes lo conocieron solían destacar su “natural sencillez” y su capacidad de reconocer el esfuerzo de cada colaborador, “desde el empleado de menor rango jerárquico hasta el dirigente más alto”.
González Rocha defendió una minería integrada al desarrollo social. Fue presidente de la Asociación Civil Ayuda del Cobre y formó parte del directorio de la Sociedad Peruana de Cáncer, participando activamente en causas sociales. Asimismo, integró los patronatos de la Universidad ESAN, la Universidad del Pacífico y UTEC, fortaleciendo su vínculo con la educación y el desarrollo del talento.
El Ing. Óscar González Rocha falleció el 7 de abril de 2026, dejando un profundo vacío en el sector minero nacional e internacional. Con su partida, se cierra un capítulo dorado en la historia de la minería del cobre en el Perú.
Su legado, sin embargo, perdura en cada tonelada de cobre producida en el sur del país, en cada profesional que formó y en la convicción de que la minería bien gestionada es un motor de progreso y bienestar para las naciones. Como él mismo sostenía, el diálogo y la perseverancia son claves para construir un futuro compartido entre la industria y la sociedad.
Descanse en paz, Don Óscar. Su huella en la minería peruana es imborrable.

