minería

  • Con el cobre en máximos históricos y una renovada expectativa por exploración a nivel mundial, el Perú buscará medir el verdadero apetito por el país, transparentar su cartera de proyectos y posicionarse frente a otros destinos mineros de Latinoamérica.

La próxima convención anual de la Prospectors & Developers Association of Canada (PDAC), que se realizará del 2 al 4 de marzo en Toronto, encuentra al Perú en una fase de definición estratégica más que de expansión inmediata. Con una cartera significativa de proyectos, un avance lento en la permisología y una industria global que retoma su interés en la exploración, el evento es una oportunidad para medir la confianza, la credibilidad y evaluar si el país está en condiciones de capitalizar el interés minero.

Para María Cristina Alva, socia de Minería, Recursos Naturales y Sostenibilidad de CMS Grau, el contexto de precios es un factor decisivo. “Con los precios actuales, la presencia de importantes inversionistas está garantizada, lo que representa una oportunidad para el país de exponer y posicionar sus proyectos”, explicó. Además, el cobre, en particular, enfrenta una brecha estructural entre oferta y demanda, lo que refuerza las expectativas de mediano plazo, añadió.

El 2026 se perfila como un año de reacomodo estratégico, más que de grandes transacciones. “Es un año para M&A, un año donde las expectativas por las transacciones son muy altas, además de explorar el futuro de la tecnología aplicada al sector”, dijo.

En ese sentido, la inteligencia artificial y la automatización ya no se limitan a la eficiencia operativa, sino que impactan directamente en la exploración, el modelamiento de recursos y la toma de decisiones. Sin embargo, María Cristina Alva advierte sobre la brecha entre innovación y regulación. “La IA avanza rápidamente, mientras que la permisología y la regulación quedan muy rezagadas; el reto está en la convergencia de ambas sin sacrificar estándares ambientales ni competitividad”, consideró.

Así, la presencia del Perú buscará no solo exhibir proyectos, sino medir el apetito real por el país frente a otros competidores regionales. La dinámica del mercado canadiense y el comportamiento de la bolsa de Toronto —clave para el financiamiento junior— serán indicadores relevantes para anticipar si se consolida un resurgimiento de la exploración global y cuánto de ese flujo podría aterrizar en el Perú.

“Los altos precios también están reconfigurando la frontera económica de los proyectos, porque avalan la viabilidad económica de los proyectos”, precisó Alva. “Además, abren un espacio, incluso, para el reaprovechamiento de activos que antes no eran rentables, ampliando el universo potencial de inversión”, agregó.

En el caso del Perú, el aspecto político resulta también relevante y necesario de analizar. Sin embargo, la socia de CMS Grau considera que la política no ha sido determinante para la inversión minera a largo plazo. “La inestabilidad política no ha alterado significativamente el clima de negocios de la minería en el Perú, porque hemos aprendido a manejarlo por cuerdas separadas, con horizontes de vida útil que superan los ciclos de gobierno”, detalló.

Entonces, presentar la cartera, reconocer los retrasos de la permisología y capitalizar el momento de precios será la meta para el país, así como consolidar una narrativa que permita un efectivo desarrollo en los próximos años.