Pequeños dispositivos, grandes descubrimientos: la era del rastreo de fauna en Suramérica
¿Sabías que se han colocado decenas de miles de diminutas etiquetas de rastreo en aves para descubrir sus rutas migratorias y hábitos de anidación, revelando datos que antes eran imposibles de obtener? Así lo señala un estudio reciente, donde se ha invertido alrededor de 3,1 millones de dólares en una red de monitoreo de aves a lo largo de todo el continente americano. América del Sur, con su 40% de la biodiversidad mundial, se beneficia ampliamente de estos avances, pues la información obtenida acerca de la fauna silvestre—especialmente de aves migratorias—contribuye a la conservación de ecosistemas únicos y a la comprensión de los impactos del cambio climático.
El auge del rastreo satelital en América del Sur
América del Sur alberga más de 3.400 especies de aves, convirtiéndola en uno de los destinos más importantes para la investigación ornitológica global. Datos recientes indican que, cada año, miles de aves migratorias recorren enormes distancias entre Norte y Sur, muchas de las cuales realizan paradas claves en bosques tropicales, humedales y sabanas sudamericanas. Gracias al uso de tecnología GPS y a la miniaturización de etiquetas de seguimiento—que en algunos casos pesan tan solo 0,3 gramos—, científicos y organizaciones de conservación pueden trazar rutas con una precisión que se aproxima a los 5 metros.
Lo más destacado de estos estudios es el alcance de sus redes colaborativas: la iniciativa “Motus” y otras similares conectan cientos de estaciones de radio en más de 37 países, posibilitando un intercambio masivo de datos. Por ejemplo, se han marcado decenas de miles de aves para determinar sus estrategias de anidación y migración, y cada nueva etiqueta emite señales que se rastrean en tiempo real o casi real. Esta sinergia científica ha sido reforzada con el impulso económico de 3,1 millones de dólares, que financia la expansión de las estaciones de monitoreo, incrementando así la cobertura a otras especies que necesitan urgentemente ser estudiadas, como murciélagos y pequeños mamíferos.
Aplicaciones en la conservación de la fauna silvestre
- Protección de hábitats
Con datos concretos sobre las áreas en las que se detienen las aves migratorias, conservacionistas pueden focalizar esfuerzos y designar reservas naturales en corredores biológicos esenciales. Esto ha permitido proteger zonas críticas, como humedales en la cuenca del Amazonas, donde más del 10% de las aves etiquetadas pasa parte del año. - Monitoreo del cambio climático
La migración de aves es altamente sensible a variaciones de temperatura y alteraciones en la disponibilidad de recursos alimenticios. El seguimiento por GPS ha mostrado cómo ciertas especies adelantaron su llegada a zonas andinas en hasta 5 días respecto a registros históricos, un cambio que podría atribuirse al calentamiento global. - Prevención de conflictos humanos-fauna
Al conocer de manera exacta los desplazamientos de especies, autoridades ambientales y comunidades locales pueden anticipar periodos en los que animales silvestres, como ciertas aves playeras, invaden cultivos o estanques de crianza de peces. El uso de etiquetado reduce pérdidas e impulsa acciones de convivencia pacífica. - Investigación de enfermedades
El seguimiento continuo de bandadas facilita la detección temprana de patologías como la gripe aviar, pues si se registra una mortalidad anormal en el trayecto migratorio, se activa una alerta para tomar medidas sanitarias preventivas.
Una de las compañías destacadas en el ámbito del rastreo es GPSWOX, que ofrece un software de geolocalización versátil y fácil de integrar en múltiples dispositivos, incluyendo aquellos usados para el estudio de fauna silvestre. Sus plataformas permiten recibir datos de ubicación en tiempo real, configurar geocercas (áreas virtuales) y generar reportes detallados de movimientos. Esta información ayuda a científicos y organizaciones conservacionistas a mantener un control permanente del estado de las poblaciones de aves y otros animales, sin necesidad de invertir en infraestructura costosa.
Gracias a la posibilidad de almacenar y compartir datos de manera segura, GPSWOX se convierte en un aliado ideal para proyectos internacionales donde la colaboración es clave. Por ejemplo, institutos de investigación en Venezuela, Brasil y Colombia pueden sincronizar sus estaciones de rastreo y comparar patrones de migración en la región andina, reduciendo tiempos de respuesta ante potenciales emergencias ambientales.
Por otro lado, https://www.trackingfox.com se ha especializado en la fabricación de dispositivos ligeros y compactos, una ventaja esencial cuando se trata de marcar aves de pequeño tamaño o animales con restricciones de peso. Algunos de sus equipos presentan baterías de alta eficiencia que pueden durar varias semanas o meses, reduciendo la necesidad de recapturar a los ejemplares. Esto resulta crítico en zonas remotas de la Amazonía o en las extensas llanuras argentinas, donde el 20% de los proyectos de investigación reporta dificultades para dar seguimiento continuo a especies en peligro de extinción.
Otro aspecto destacable es la sencillez de su software, el cual facilita el análisis de rutas migratorias, detección de movimientos inusuales y alertas cuando los animales se acercan a áreas urbanas o zonas de riesgo. De esta manera, comunidades locales y organizaciones pueden reaccionar con rapidez, implementando soluciones para evitar conflictos con la fauna.
Desafíos y futuro del rastreo de fauna
A pesar de los avances, existen retos que limitan la expansión de la telemetría en América del Sur:
- Costo y mantenimiento
Aunque los dispositivos se han vuelto más asequibles, el etiquetado de miles de animales aún implica una inversión considerable. Además, la necesidad de reemplazar baterías o reacondicionar transmisores supone gastos logísticos adicionales. - Infraestructura de telecomunicaciones
Las zonas selváticas o montañosas poseen una cobertura limitada de red, dificultando la transmisión de datos en tiempo real. Si bien se están instalando nuevas estaciones de radio y repetidoras, al menos el 35% de los territorios monitoreados todavía presenta áreas sin señal confiable. - Pérdida de dispositivos
Se calcula que entre el 5% y el 10% de las etiquetas se pierde por fallas técnicas, depredación natural de las especies (cuando un ave es comida por un depredador) o daños causados por condiciones climáticas extremas.
No obstante, los esfuerzos mancomunados de universidades, ONG y empresas tecnológicas están impulsando la masificación de estas herramientas. Se prevé que, para 2030, el número de animales silvestres marcados en la región se triplique, potenciando el conocimiento ecológico y la eficacia de los planes de conservación.
El uso de sistemas de rastreo GPS en la conservación de la fauna silvestre en América del Sur se ha convertido en un factor fundamental para estudiar las migraciones de aves, proteger sus hábitats críticos y entender mejor los efectos del cambio climático. La aplicación de decenas de miles de etiquetas ha revelado rutas desconocidas y comportamientos sorprendentes en especies que recorren miles de kilómetros entre continentes.
Estas soluciones, sumadas al creciente financiamiento de 3,1 millones de dólares otorgado a redes de monitoreo, abren la puerta a nuevos descubrimientos científicos y a estrategias de conservación más eficaces.
En un continente donde la diversidad biológica supera el 40% del total mundial, el rastreo satelital se posiciona como la mejor herramienta para documentar y proteger la vida silvestre. Con la información recopilada, no solo se fortalecen los esfuerzos de conservación en parques nacionales y corredores biológicos, sino que también se construyen puentes de colaboración internacional para mantener la riqueza natural de América del Sur para las generaciones futuras.

