Investigaciones sobre retención hídrica, bioenergía circular

Educación y capacitación técnica con identidad

Imagen: Premios ProActivo

La educación, cuando se construye desde el territorio y reconoce la identidad de las comunidades, se convierte en una herramienta clave para el desarrollo sostenible. Bajo esa premisa, el sector hidrocarburos viene impulsando iniciativas que articulan formación técnica, cultura e innovación social, una experiencia que quedó reflejada en el webinar “Educación y capacitación técnica con identidad”, donde se presentaron proyectos con impactos concretos en comunidades urbanas y amazónicas del país.

El encuentro, realizado el martes 27 de enero, reunió experiencias reconocidas en los Premios ProActivo 2025 por su aporte a la educación intercultural y la reducción de brechas sociales. A lo largo del espacio, se evidenció cómo la relación entre empresa, Estado y sociedad civil puede traducirse en intervenciones educativas y culturales sostenibles, con resultados que trascienden las áreas de influencia directa.

El webinar estuvo moderado por Rebeca Ampudia Belling, jefa de Proyectos Internacionales de Revista ProActivo, quien destacó el enfoque de las iniciativas presentadas. “Queremos presentar proyectos estrechamente vinculados a la cultura y la educación. Se trata de iniciativas que han generado un impacto significativo tanto en sus áreas de influencia directa como indirecta, y que demuestran cómo la cultura y la identidad están profundamente relacionadas con los procesos educativos”, señaló.

Durante el encuentro participaron Jackeline Tapia Chávez, subgerenta de Sostenibilidad de Cálidda – Gas Natural de Lima y Callao; Alfredo Pinillos Cáceres, gerente de Proyectos de Sostenibilidad y Transición Energética de Petroperú; y Cecilia Quiroz Pacheco, jefa de Relaciones Comunitarias de Petroperú. Los expositores coincidieron en que integrar educación, identidad cultural y participación comunitaria es fundamental para generar impactos sostenibles y fortalecer la gobernanza territorial.

Patrimonio cultural como espacio educativo

Jackeline Tapia Chávez expuso la primera experiencia: el Programa de Gestión Sostenible del Patrimonio Cultural, proyecto ganador de la categoría Hidrocarburos de los Premios ProActivo 2025. Desarrollada por Cálidda, esta iniciativa transforma los hallazgos arqueológicos identificados durante la instalación de redes de gas natural en espacios educativos accesibles, integrando innovación tecnológica y enfoque inclusivo.

A través de museos, centros de interpretación y exposiciones itinerantes, el programa incorpora herramientas como impresiones 3D, realidad aumentada, reconstrucción facial forense, maquetas táctiles y paneles en braille. Estas tecnologías permiten acercar la historia prehispánica de Lima y Callao a públicos diversos, incluyendo escolares, adultos mayores y personas con discapacidad, generando experiencias educativas multisensoriales.

El impacto del programa se refleja en más de 149 mil beneficiarios presenciales y más de 396 mil usuarios que accedieron a los contenidos en plataformas digitales. Además, la iniciativa ha contribuido a descentralizar el acceso a la cultura, llevando espacios museográficos y exposiciones a distritos periféricos y reduciendo brechas educativas y sociales. Para sus impulsores, el valor del proyecto radica en demostrar que el desarrollo de infraestructura puede convivir con la protección del patrimonio cultural y la construcción de ciudadanía.

Producción sostenible con enfoque comunitario

Luego, Alfredo Pinillos Cáceres presentó el segundo proyecto, IKAM KUITAMAT – Promoción y Desarrollo de la Cadena Productiva de Cacao en Comunidades Nativas del Tramo II del Oleoducto Norperuano, iniciativa de Petroperú orientada a fortalecer el desarrollo productivo sostenible en comunidades awajún de la región Amazonas.

El nombre del proyecto, que significa “conservemos el bosque” en lengua awajún, refleja su enfoque ambiental y comunitario. La intervención busca mejorar la calidad de vida de 80 familias mediante la recuperación de áreas degradadas y su inserción en la cadena de valor del cacao a través de sistemas agroforestales, combinando conservación de ecosistemas con generación de ingresos.

Desde su inicio en 2023, IKAM KUITAMAT ha integrado desarrollo de capacidades, asistencia técnica permanente, asociatividad y articulación comercial, bajo un enfoque de adaptación basada en comunidades. Gracias a la metodología de aprender haciendo, el proyecto superó su meta inicial, alcanzando 106 hectáreas de cacao injertadas en el primer año. Además, se logró la recuperación de más de 100 hectáreas de bosque tropical y el fortalecimiento organizativo de los productores, quienes accedieron a infraestructura de postcosecha y mejores condiciones para la comercialización.

Educación intercultural con mirada de futuro

En el cierre del webinar, Cecilia Quiroz Pacheco presentó el Programa educativo Jinkay, desarrollado por Petroperú en comunidades wampis del distrito de Morona, en la región Loreto. Implementado durante 18 meses, el programa benefició a más de 300 estudiantes de primaria y secundaria mediante una propuesta educativa bilingüe e intercultural, que integró reforzamiento escolar, desarrollo de habilidades socioemocionales, trabajo con familias y acceso a tecnología.

Los resultados evidenciaron mejoras significativas en el rendimiento académico, con incrementos de hasta 332 % en áreas como comprensión lectora y matemáticas, además del fortalecimiento de competencias como autoestima, autonomía y autorregulación emocional. Jinkay también contribuyó a cerrar brechas digitales mediante la implementación de aulas de cómputo con acceso a internet y bibliotecas comunitarias, fortaleciendo el vínculo entre escuela, familia y comunidad.