ProActivo | Con la franqueza que le caracteriza y su amplia experiencia en el sector, Roque Benavides, presidente de la Compañía de Minas Buenaventura, defendió el impacto real de la industria minera en la vida cotidiana de los peruanos. Lejos de las cifras frías, subrayó que el sector no solo sostiene la macroeconomía, sino que también permite que los hogares más humildes del país accedan a servicios básicos a menor costo, como la energía eléctrica.
El “valor agregado” de la descentralización
Frente a las críticas de sectores que acusan a la minería de no transformar el mineral, Benavides fue contundente al citar la integración eléctrica del país. Reveló que el 50% de la energía eléctrica que se consume en el Perú es demandada por la minería, lo que genera una economía de escala clave para el país.
“¿Qué más integración puede haber que desarrollar la industria eléctrica y que todo el Perú pueda tener energía eléctrica más barata? Eso es valor agregado y tenemos que siempre levantar nuestra voz porque la gente no lo comprende. ¿Acaso valor agregado no es descentralizar el Perú?”, cuestionó el empresario.
Para Benavides, la competitividad de las regiones es la prueba más clara. Destacó que Moquegua es hoy la región más competitiva del Perú, superando a Lima, gracias al impulso de proyectos como Quellaveco y el recientemente inaugurado San Gabriel, que produjo su primera barra de oro el 25 de diciembre de 2025. “Hay que cacarearlo porque es muy importante”, enfatizó.
30 años en Wall Street: “El mercado nos fiscaliza a nivel mundial”
Un aspecto relevante que destacó el empresario es que Buenaventura celebra este año tres décadas de cotización en la Bolsa de Nueva York (NYSE). Benavides recordó que fue la primera minera latinoamericana en listarse, un hito que no solo permitió levantar 175,000,000 de dólares en 1996, sino que también impuso estándares de transparencia globales en el Perú.
Haciendo una pausa para la reflexión política, lamentó que algunos sectores difamen la inversión privada sin entender el rigor al que están sometidas las empresas: “A nosotros no solamente nos fiscaliza el Ministerio de Energía y Minas; nos fiscaliza el mercado a nivel mundial”, afirmó.
Recordó con orgullo que, incluso en los años noventa, cuando el país salía del terrorismo, Buenaventura demostró que el Perú era una oportunidad ante los ojos del mundo.
“Queremos estar en el segundo cuartil con fortalezas operativas, generando caja, generando valor para nuestros accionistas; por supuesto, un EBITDA, un cash flow importante”, manifestó en declaraciones recogidas por ProActivo durante el Desayuno Minero “Desafíos y Oportunidades para la Industria Minera”, organizado por la Cámara de Comercio Peruano-Chilena.
El giro estratégico hacia el cobre
Sobre el futuro de Buenaventura, que hoy opera en ocho regiones, el enfoque es claro: el cobre. Con una participación del 20% en Cerro Verde y el control de El Brocal, la compañía se perfila como un actor relevante con una producción cercana a las 100,000 toneladas de cobre.
“El Perú, que es el país con más proyectos de cobre en el mundo, tiene una oportunidad que no debemos desperdiciar”, advirtió, citando proyecciones que prevén un déficit global del 35% de este metal para el 2035.
En esa línea, agregó que actualmente el 19% de los tributos empresariales en el Perú proviene de la industria minera, lo que reafirma su importancia en la economía nacional.
Responsabilidad social: “Carne no viene sin hueso”
Finalmente, Benavides propuso un cambio de paradigma en la gestión de conflictos y remarcó el concepto de responsabilidad social compartida, señalando que el Estado y las comunidades también deben asumir su rol en el desarrollo sostenible.
“Nosotros no creemos solamente en la responsabilidad social empresarial; creemos en la responsabilidad social compartida. Carne no viene sin hueso… el Estado y las autoridades tienen que agilizar los trámites, y las comunidades no pueden bloquearnos las carreteras ni tirarnos piedras”, sentenció.
Con activos emblemáticos como la histórica Julcani, que tras 73 años continúa produciendo más de 1,500,000 de onzas de plata, y Orcopampa, además de nuevos proyectos como Yumpag, continuación de Uchucchacua, Buenaventura apuesta por un futuro en el que el talento humano y la exploración constante permitan a la empresa, en palabras de su líder, “sobrevivir a los 140 años que el Perú merece”.
DATO
Buenaventura es hoy una de las diez empresas más solicitadas por inversionistas internacionales en conferencias financieras en Nueva York, manteniendo un ratio de endeudamiento históricamente bajo, menor a 1.
En Uchucchacua (Lima), producto de la exploración, se descubrió la continuación del yacimiento en territorio de Cerro de Pasco. Debido a su cercanía al límite geográfico, se produce una división continental: las aguas de Uchucchacua drenan hacia el Pacífico, mientras que las de Yumpag lo hacen hacia el Atlántico. “Un caso típico donde los yacimientos pasan por debajo de la línea divisoria de aguas”, explicó Roque Benavides.

