- La inclusión de talento de comunidades cercanas a los proyectos mineros no solo impulsa la empleabilidad en zonas rurales, sino que también fortalece la relación con el entorno y contribuye a la continuidad operativa.
En los últimos años, el concepto de sostenibilidad en minería ha dejado de centrarse únicamente en el cumplimiento ambiental para integrar criterios sociales y económicos. Hoy, el empleo local se posiciona como un componente estratégico dentro del desarrollo de los proyectos, especialmente en etapas tempranas como la exploración.
“Antes, el empleo local se entendía como un apoyo social. Hoy forma parte del modelo operativo y de la construcción de la licencia social, así como de la generación de mayor impacto directo para la comunidad adyacente”, dijo Joshua Abdukalil, gerente sectorial de minería en Adecco Perú.
En este contexto, la incorporación de talento de la comunidad desde el inicio del proyecto permite generar confianza, alinear expectativas y construir relaciones sostenibles en el territorio.
Los puestos que sostienen la operación en campo
Así, la integración del talento local se materializa en roles concretos que permiten que la exploración funcione día a día. En esta etapa, la mayor demanda no está en perfiles altamente especializados, sino en posiciones operativas.
Los puestos más requeridos en exploración son:
- Ayudantes de cateo y prospección de cara a la extracción, levantamiento y manejo de muestras
- Ayudantes de perforación y corte.
- Personal para facilidades en campamento como alimentación y hotelería
“Estas posiciones son clave porque sostienen la operación en campo y ayudan a gestionar el entorno social en una etapa donde la relación con la comunidad es determinante”, agregó.
Brechas que aún limitan la inserción laboral
Sin embargo, para el directivo de Adecco Perú, la incorporación de talento comunal enfrenta aún desafíos importantes.
Uno de los principales es la competencia con la minería informal, que en contextos de alto precios de los metales puede ofrecer ingresos inmediatos y desincentivar el empleo formal. A ello se suman brechas de capacitación técnica y expectativas desalineadas sobre el acceso al trabajo.
“Existe una percepción de acceso automático al empleo por pertenencia territorial, lo que puede generar tensiones si no se gestiona adecuadamente. Por eso, la capacitación es clave para una inserción sostenible”, apuntó Abdukalil.
Además, en etapas como la exploración, contar con talento local facilita la ejecución en campo, especialmente en entornos remotos y de alta sensibilidad social.
En esa línea, el principal aprendizaje del sector es que la sostenibilidad no se construye únicamente desde grandes compromisos ambientales, sino desde decisiones concretas en la gestión del talento.
“Hoy, la sostenibilidad también se mide en la capacidad de generar empleo local de manera ordenada, formal y alineada con las necesidades del proyecto. Ese es uno de los factores que define la viabilidad de un proyecto minero en el largo plazo”, concluyó.

