Sudamérica alcanza la mayor tasa de conformidad global en la implementación del Estándar Global de la Industria para la Gestión de Relaves (GISTM), con un 83% de cumplimiento total, consolidando avances concretos en seguridad y sostenibilidad minera, destacó Christian Cárdenas, Consulting Partner LAC en ERM, durante su exposición “Lecciones aprendidas en el proceso de implementación del GISTM”, presentada en el Jueves Minero.
En la región se han evaluado 141 instalaciones de relaves (TSFs) bajo este estándar internacional. Los relaves son los materiales residuales que quedan tras la extracción de minerales valiosos y constituyen uno de los mayores desafíos ambientales y de seguridad para la industria minera. Por ello, Cárdenas resaltó que su adecuada gestión es clave para prevenir riesgos, proteger a las comunidades y fortalecer la confianza en el sector.
“Esta es una de las más, si no la más alta de la región, y nos comparamos obviamente con regiones de Norteamérica, Asia, Asia-Pacífico y demás. Esto lo que nos dice es que se refleja madurez en gobernanza, porque estamos hablando ya de un estándar que no solamente es técnico, sino también incorpora temas de ingeniería y gestión social de relaves”, sostuvo ante el auditorio del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú.
Desafíos pendientes
Durante su presentación, Cárdenas señaló que, si bien los avances son significativos, la implementación del GISTM aún enfrenta desafíos importantes, especialmente en la gestión social y la participación significativa de las comunidades, aspectos centrales dentro del estándar.
“Por ejemplo en gestión social, el 41% de todos los requisitos del estándar tienen que ver con gestión social. Entonces, ahí nomás ya podemos darnos cuenta de la importancia que tiene tener una buena gestión social dentro de la organización que gobierna la presa de relaves o el depósito de relaves, o el TSF como se le llama comúnmente”, indicó.
Asimismo, advirtió que persisten brechas de capacidad profesional, limitaciones en infraestructura y datos históricos insuficientes, además de la necesidad de incorporar de manera más robusta los efectos del cambio climático en la planificación y operación de las instalaciones.
“A raíz de este estándar se han creado nuevos roles y esos nuevos roles tienen una serie de cualificaciones, tienen una serie de experiencias que deben ser cumplidas y que no se encuentran en el mercado, es decir, la oferta en este momento está un poco corta”, culminó.

