
El dólar retrocedió el martes desde un máximo de dos décadas frente al euro después de que un informe mostró que la actividad del sector privado estadounidense se contrajo por segundo mes consecutivo en agosto, lo que eleva las perspectivas de que la Reserva Federal suavice su ciclo alza de tasas.

Los precios del oro perdían un 1% el lunes, a un mínimo de casi cuatro semanas, ya que las expectativas de nuevas subidas de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos alimentaban un repunte del dólar y restaban brillo al lingote.

El euro volvió a caer brevemente por debajo de la paridad frente a un dólar robusto el lunes y languidecía en mínimos de cinco semanas, lastrado por la preocupación de que una interrupción de tres días en el suministro de gas en Europa a fines de mes exacerbe una crisis energética.

El precio del oro operaba en un rango estrecho el miércoles, ya que el dólar se mantenía firme, mientras los inversores se preparaban para conocer la orientación sobre las subidas de las tasas de interés en Estados Unidos en las minutas de la última reunión de política monetaria de la Reserva Federal.

El oro ampliaba sus pérdidas el martes, tras registrar su mayor caída en un mes en la sesión anterior, ya que el fortalecimiento del dólar mermaba el atractivo del lingote, mientras los inversores estaban pendientes de las señales de la política monetaria de la Reserva Federal.

El dólar seguía perdiendo terreno frente a otras grandes divisas el jueves, después de que los operadores redujeron las apuestas sobre una subida agresiva de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal, tras unos datos de inflación en Estados Unidos más débiles que lo esperado el día anterior.

El precio del oro ha caído a unos 1.770 dólares la onza desde un máximo de 2.069,89 dólares en marzo, ya que la Reserva Federal de Estados Unidos y otros bancos centrales aumentaron rápidamente las tasas en un esfuerzo por controlar la inflación.

La subida sostenida del dólar en los últimos tiempos tendrá importantes consecuencias en la economía global: más allá de su equiparación con el euro, alimentará la inflación y el déficit comercial estadounidense y pondrá en peligro a las economías más débiles.

El oro tocaba un máximo de más de tres semanas el viernes y se dirigía a un alza semanal, respaldado por un dólar más débil y las apuestas de que la Reserva Federal podría reducir el ritmo de las alzas de tasas a medida que se profundizan los riesgos económicos.

El oro subía el miércoles ayudado por la caída del dólar, pero la cautela sobre el plan de endurecimiento de política monetaria de la Reserva Federal mantenía los precios del lingote en un rango acotado.