
El Kremlin restó importancia el miércoles al impacto de la pérdida de ventas de gas a Europa en la economía rusa y dijo que había muchos otros países que querían comprar los recursos energéticos de Rusia.

Gazprom dijo el viernes que el gasoducto Nord Stream 1, la principal ruta de suministro de Europa, seguiría cerrado porque una turbina de una estación de compresión tenía una fuga de aceite en el motor, lo que disparó los precios del gas al por mayor.

El euro se hundía el lunes por debajo de los 0,99 dólares, alcanzando un nuevo mínimo de 20 años, después de que la interrupción del suministro de gas por parte de Rusia a través de su principal gasoducto hacia Europa acentuó el temor a una crisis energética cada vez más profunda en la región.

«Siendo realistas, creo que tenemos que utilizar el petróleo y el gas a corto plazo, porque de lo contrario la civilización se desmoronará», dijo Elon Musk.

Los altos precios de la energía podrían casi duplicar el efectivo libre de las operaciones de los productores de petróleo este año, hasta los 1,4 billones de dólares, dinero que podría usarse para financiar un cambio hacia combustibles renovables, reducir deuda o recompensar a los inversores.

La producción rusa de petróleo y gas condensado en julio fue de 10,76 millones de barriles diarios (bpd), frente a los 10,70 millones de bpd del mes previo, según datos publicados el miércoles por la oficina de estadística Rosstat.

El Gobierno alemán aprobó medidas de ahorro de energía para el invierno, entre ellas la limitación del uso de la iluminación en los espacios públicos, dijo el miércoles el ministro de Economía, Robert Habeck.

Europa se enfrenta a una nueva interrupción del suministro de energía debido a los daños sufridos por un sistema de oleoductos que transporta el petróleo desde Kazajistán a través de Rusia, dijo el lunes el operador del oleoducto, lo que se suma a la preocupación por la caída del suministro de gas.

El euro volvió a caer brevemente por debajo de la paridad frente a un dólar robusto el lunes y languidecía en mínimos de cinco semanas, lastrado por la preocupación de que una interrupción de tres días en el suministro de gas en Europa a fines de mes exacerbe una crisis energética.

La perspectiva de un nuevo recorte en el oferta de gas ruso hizo bajar al euro el martes, en un momento en que que los avances del dólar se vieron atenuados por la creciente incertidumbre sobre la senda de endurecimiento de la política monetaria monetaria de la Fed de Estados Unidos tras la esperada…