
Mientras la economía nacional crecía apenas 2.6%, el sector minero movía sus propios engranajes, hierro que impulsaba a Ica, molibdeno que sostenía a Arequipa, cobre que salvaba a Áncash de una caída mayor y petróleo que, por el contrario, arrastraba a Loreto hacia números negativos. Un mosaico de realidades que el informe del INEI…
