Conseguir el empleo soñado empieza con una entrevista de trabajo exitosa, y para apoyar a los postulantes en este desafío, Giancarlo Ameghino, Gerente de Gestión y Desarrollo Humano del Grupo Crosland, comparte tres pasos clave que ayudarán a los candidatos a prepararse y destacar durante este momento decisivo.
- Investigación previa. Según Ameghino, el primer paso hacia el éxito es investigar a fondo sobre la empresa y el puesto al que se postula. Esto incluye conocer su cultura organizacional, valores, logros recientes y posición en el mercado. “Cuanta más información tengas, mejor podrás conectar tu experiencia con las necesidades de la organización,” explica el experto.
El ejecutivo también recomienda analizar la descripción del puesto para identificar las competencias clave y preparar ejemplos concretos de experiencias laborales anteriores que las demuestren. “Por ejemplo, si el puesto requiere habilidades de liderazgo, puedes mencionar un proyecto en el que lideraste un equipo hacia el éxito,” sugiere Ameghino.
- Preparación y práctica: Las bases de la confianza. Otro consejo fundamental es practicar tanto las respuestas como el lenguaje corporal. Ameghino destaca la importancia de anticiparse a las preguntas clásicas, como “Háblame de ti” o “¿Por qué quieres trabajar en nuestra empresa?”, y preparar respuestas claras, concisas y respaldadas con ejemplos reales.
“El lenguaje corporal también juega un rol importante. Una postura erguida, un buen contacto visual y una sonrisa natural transmiten confianza y profesionalismo,” señala. Para esto, recomienda realizar simulaciones de entrevista con amigos, mentores o incluso frente a un espejo.
- Destacar logros y mostrar interés genuino. Finalmente, Ameghino insta a los postulantes a destacar sus logros más relevantes durante la entrevista, utilizando datos cuantificables siempre que sea posible. “Hablar de cómo incrementaste las ventas en un 20% o redujiste costos operativos en un 15% demuestra tu impacto directo en resultados,” explica.
Asimismo, hacer preguntas al final de la entrevista es clave para demostrar interés y compromiso. Preguntas como “¿Cuáles son los mayores retos del equipo?” o “¿Cómo describiría el estilo de liderazgo de la empresa?” pueden marcar la diferencia.