Venezuela lidera el ranking de reservas probadas de petróleo del mundo

Con alrededor de 300 mil millones de barriles, Venezuela encabeza la lista global y deja atrás a Arabia Saudita, controlando cerca del 20 % de todas las reservas de petróleo en 2023. Sin embargo, aunque el país tiene la mayor reserva comprobada del planeta, su producción real está muy lejos de ese potencial. Hoy, solo saca cerca de 1 millón de barriles al día, lo que equivale apenas el 0.8% de la producción mundial.

Para ponerlo en perspectiva, eso es menos de la mitad de lo que producía antes de que Maduro asumiera el poder en 2013, y ni se compara con los 3.5 millones de barriles diarios que llegaba a bombear antes del auge del régimen socialista.

Venezuela lidera las reservas de petróleo

Crisis por el petróleo en Venezuela

Tras la intervención por parte de Estados Unidos en Venezuela, con la mediática captura de Nicolás Maduro y el anuncio por parte de Donald Trump de administrar su petróleo, cabe recordar que el país sudamericano ya tuvo antes duras crisis de este recurso.

El país caribeño ha tenido ya diversas crisis por el crudo. A finales de 2002, la estatal PDVSA se unió al paro cívico convocado por la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), la patronal Fedecámaras y la oposición, con el fin de la renuncia del entonces presidente Hugo Chávez. La medida duró hasta febrero del 2003. Según datos divulgados en aquel momento por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), la producción petrolera cayó hasta los 757,000 barriles por día (bpd) luego de registrar un nivel de unos 2.9 millones de bpd el mes anterior.

En 2017, el país norteamericano intervino de modo indirecto mediante sanciones al sector petrolero, y con mayor fuerza desde 2019. Esto fue el preámbulo para lo que a fines de marzo y mayo de 2020, fue otra grave escasez de gasolina. El gobierno de Maduro responsabilizaba a las sanciones impuestas y a la oposición. La situación paró a fines de mayo, cuando Venezuela recibió cinco buques cargados con gasolina iraní, con un notable incremento del precio del combustible. 

La tercera crisis, a fines del 2025, sucedió cuando el Comando Sur de Estados Unidos incautó el petrolero Skipper en aguas internacionales, el cual transportaba crudo venezolano cerca de la costa del país sudamericano y fue interceptado bajo una orden judicial.

Las tensiones entre Venezuela y Estados Unidos escalaron tras esto y Trump ordenó posteriormente el bloqueo de los buques petroleros sancionados que entren y salgan de Venezuela.

El panorama con la captura de Maduro

Con la incertidumbre política luego de la detención de Nicolás Maduro y su esposa, los buques petroleros ya cargados no salieron. La petrolera estatal PDVSA comenzó a implementar recortes en la producción de crudo con el cierre de pozos y yacimientos.

De acuerdo a fuentes cercanas a la compañía citadas por Reuters, las autoridades portuarias no autorizaron la salida de petroleros cargados, lo que provocó que los tanques de almacenamiento y los buques utilizados como almacenamiento flotante alcanzaran rápidamente su capacidad máxima. Este impacto operativo se vio agravado por la falta de diluyentes, insumo clave para procesar y transportar el crudo extrapesado venezolano. 

De persistir esta situación, PDVSA podría verse obligada a aplicar nuevos recortes productivos en las próximas semanas. Venezuela produce actualmente alrededor de 1,1 millones de barriles diarios, muy por debajo de su potencial histórico. Según datos de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) y de acuerdo con la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEC) el país llanero cuenta con unas reservas probadas estimadas en más de 303.000 millones de barriles, equivalentes a cerca del 17% del total global concentradas en su mayoría en la Faja Petrolífera del Orinoco.

En este contexto, Chevron quedó como la única empresa estadounidense que continúa operando en Venezuela, exportando cerca de 150,000 barriles diarios de crudo pesado a través de empresas mixtas con PDVSA, bajo una licencia restringida otorgada por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos. La compañía informó que su prioridad es garantizar la seguridad de su personal y la integridad de sus activos en el país.

El plan de Washington

Mientras tanto, Trump anunció que compañías estadounidenses invertirán “miles de millones de dólares” para recuperar la infraestructura del petróleo en Venezuela, que  calificó como “gravemente dañada”. “Vamos a hacer que nuestras grandes compañías petroleras estadounidenses, las más grandes del mundo, entren, inviertan miles de millones de dólares, reparen la infraestructura petrolera y comiencen a generar ganancias para el país”, afirmó el mandatario.

El mundo está pendiente a cualquier cambio estructural que dependerá de decisiones oficiales, acuerdos internacionales y de la evolución política, en un sector clave para la economía venezolana y el mercado energético global.