
Foto: ProActivo
ProActivo | El sector minero peruano enfrenta un escenario de alta demanda impulsado por la transición energética y tecnológica, donde el cobre es el protagonista central. Zetti Gavelán, directivo del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP), sostiene que, aunque el 70% de la cartera de proyectos en el país es de cobre, la ejecución sigue siendo el principal desafío.
En entrevista exclusiva con ProActivo, advierte que la inestabilidad política y la falta de predictibilidad regulatoria ralentizan las inversiones, en un contexto donde el Perú compite directamente con actores regionales como Chile, Argentina y Ecuador. Para el ejecutivo, la ventana de oportunidad que ofrecen los precios altos del oro, la plata y el cobre es histórica, pero requiere de una institucionalidad técnica sólida y de un Estado que garantice seguridad jurídica y ciudadana para transformar el potencial geológico en desarrollo tangible.
¿Cómo se posiciona el Perú ante la actual demanda global de minerales críticos?
El Perú y la región poseen un enorme potencial geológico. La necesidad de cobre para la transición energética y tecnológica —especialmente para inteligencia artificial y data centers— es creciente. El 70% de los proyectos mineros en el Perú son de cobre y tenemos la capacidad de duplicar la producción actual. Sin embargo, competimos por capitales con Chile, Argentina, Ecuador y Brasil. La diferencia del éxito no reside solo en la planificación, sino en la ejecución. Con una cartera de US$ 64,000 millones, al ritmo actual de inversión de US$ 5,000 a US$ 6,000 millones por año, nos tomaría dos décadas materializar los proyectos ya identificados.
¿Qué factores definen que un capital se destine finalmente a yacimientos peruanos?
El factor más importante es la predictibilidad. Un inversionista prefiere un país con reglas claras y predecibles, incluso si las tasas impositivas son mayores. La estabilidad política define si se ejecuta o no un proyecto. Entre los años 90 y los 2000 tuvimos un periodo predecible donde los presidentes terminaban sus mandatos. Hoy, tener seis ministros en un año genera inestabilidad. Mientras mayor sea la incertidumbre, menor será la velocidad de desarrollo de los proyectos.
En la actual coyuntura, ¿Cómo se percibe a Sudamérica en el mapa minero global?
Sudamérica es una región de paz relativa, lo cual es un insumo positivo para las inversiones. Poseemos entre el 40% y 50% de las reservas mundiales de cobre, además de zinc, hierro y otros recursos. No obstante, la competencia es global y luchamos contra el primer mundo y otros países en desarrollo por los mismos capitales. El conocimiento hoy es global; si el Perú necesita expertos o tecnología, los importa y asimila rápidamente. Actualmente, contamos con operadores y KPIs de clase mundial.
¿El Perú aún puede aprovechar el ciclo de precios altos del oro y el cobre?
La ola de buenos precios va a continuar por la necesidad de migrar a una matriz de cero emisiones. Si hubiésemos desarrollado hace 15 años proyectos como Conga, Galeno, Michiquillay o La Granja, nuestra situación actual sería extraordinaria. Aún tenemos proyectos avanzados que podrían empezar de inmediato si se resuelven los temas regulatorios y la estabilidad política. Respecto a los metales preciosos, el oro y la plata siguen siendo refugios en un mundo multipolar con tensiones entre China, Estados Unidos y Rusia.
¿Qué soluciones propone para mejorar el ambiente de inversión en el país?
La estabilidad proviene de la institucionalidad. Es necesario retomar las carreras públicas en el Estado para que los permisos se cumplan en los plazos normados. Tenemos una burocracia ineficiente que duplica tiempos y procesos, lo que retrasa el progreso. La Ventanilla Única Digital es una expectativa de hace años, pero los constantes cambios de ministros y directores interrumpen su implementación. Un modelo que funcionaría es crear grupos de tareas técnicos y autónomos para objetivos específicos, similares al éxito de los Juegos Panamericanos.
¿Cómo afecta la inseguridad ciudadana y la minería informal a las exploraciones?
Afecta directamente. La exploración se realiza en zonas alejadas con poca visibilidad y soporte. El riesgo de inseguridad, ya sea por delincuencia común o minería informal, impide mayores inversiones. Aunque este año la inversión en exploración podría acercarse a los US$ 1,000 millones empujada por los precios de los metales, esta cifra podría duplicarse en un ambiente más seguro y estable.
Perú será sede del World Mining Congress, ¿Cuál es su relevancia?
Es una oportunidad inmejorable para presentar lo mejor de la minería peruana. El IIMP trae este evento que congregará a los principales exponentes académicos y tecnológicos, en el que se presentarán más de 600 trabajos técnicos sobre sostenibilidad, economía e inteligencia artificial. La minería ha evolucionado de ser una actividad puramente extractiva a ser un vehículo real de desarrollo y progreso social.
Esta nota es parte de Revista ProActivo – Edición PDAC 2026, para ver la publicación completa clic aquí


