Ya desde inicios de diciembre sabía que debería enfrentar una pregunta difícil: ¿Qué pasó con mis metas para este año?. Aunque me fue muy bien con algunas, otras eran causas perdidas desde julio, y unas pocas incluso se perdieron por poco (como esos 13 kilos que debía perder: se quedaron en 11 antes de las fiestas de fin de año…).

Con el pasar de la navidad esta pregunta se hace más presente para muchos. Si eres uno de nosotros, estos consejos te pueden ayudar:

01. Reserva un tiempo especial para este análisis: La vida que hoy tienes es en gran parte el fruto de tus decisiones y acciones pasadas. El análisis que hagas -o dejes de hacer- sobre este año tendrá un impacto importante para acercarte a la vida que quieres en el futuro.

 02. Escribe, anota o garabatea: Este consejo no es para ti si tienes uno de esos cerebros prodigiosos, que retienen cientos de palabras sin fallar o que jamás pierden el hilo de sus ideas. En cambio, si eres un mortal más o menos dentro del promedio (como este servidor tuyo), escribir, anotar e incluso hacer garabatos te ayudará a sacar el mayor provecho de este ejercicio.

03. Dale a tus fracasos el contexto y dimensión correctos: Si formas un puño con tu mano, no se verá igual sobre el teclado que si lo colocas tocando tu nariz. Del mismo modo, es importante que trates de ver tus logros y fracasos como parte de un todo, de una gran foto del 2014.

¿No lograste todas tus metas? Recuerda que un fracaso no hace a nadie un fracasado. No pases a otra cosa sin antes responderte ¿Cuánto avanzaste este año respecto al anterior?

04. Pregúntate qué se pudo hacer mejor: John C. Maxwell, uno de los autores que más admiro dice que “A veces se gana y a veces se aprende”. Quizá lo hayas oído de otro autor o con distintas palabras, pero lo importante es que siempre podemos aprender para no tropezar nuevamente con la misma piedra, o mejor aún, para convertirla en cimiento de algo más grande.

05. Recuerda que el 2015 que tú quieres empieza mientras revisas tu 2014: Si has llegado hasta aquí y te interesa lograr metas más ambiciosas el próximo año, entonces los resultados de tu análisis son el punto de partida para lograrlo. Mi sueño con este blog es que encontremos juntos las mejores maneras para hacerlo.

Si aún estas planificando tu siguiente año, entonces el próximo artículo (lunes 27) podría resultarte de muchísima ayuda. Mientras tanto, te dejo este corto con la razón más común para NO alcanzar tus metas.

El Comercio


Las Fiestas de fin de año y la auto evaluación personal

Jorge Pedraza
Psicólogo Clínico en Consulta privada Psicoterapia

Es muy común en esta temporada de fin de año, el hecho del realizar un exhaustivo análisis acerca de la calidad de nuestras experiencias vividas durante el año transcurrido. Rememorar las múltiples ocasiones en la cuales, tuvimos la posibilidad de haber tomado decisiones acerca de múltiples opciones, que se nos fueron presentando a lo largo del año. También es un tiempo clave, que invita a autoevaluar nuestros progresos en cuanto a metas trazadas y desafíos personales.

Esto es muy sano, cuando se plantea desde la perspectiva del autoconocimiento, hacia una mejor comprensión de nosotros mismos, tanto de nuestras limitaciones como de nuestras fortalezas, siempre intentando amplificar nuestro círculo de confort. Sin embargo, estas fiestas también promueven en algunas personas, un tiempo de agonía emocional debido a que su perspectiva autoconceptual, les hace verse como sus propios villanos ante el escenario de sus vidas.

Es muy común ver personas que se sienten vacías y deprimidas por estar demasiado atrapadas por sus pensamientos de culpas e indecisiones por el año trascurrido, o simplemente por el nocivo y recurrente recuerdo de situaciones cargadas de emociones dolorosas no elaboradas de la mejor manera.

El antídoto ante estas circunstancias es valorar las cosas en su justa medida, saber que tanto los éxitos como los fracasos, del año transcurrido serán bienvenidos como parte de nuestro desarrollo personal y que todo en sí, nos parezca bueno o malo, siempre nos dejará una enseñanza, una experiencia de vida, un atar cabos sueltos; y por lo tanto nos permitirá ser mejores seres humanos en proyección hacia la proyección de nuevas metas por alcanzar en el próximo año.

Por ello, les deseo a todos(as) mis colegas psicólogos(as) que disfruten de estas fiestas con mucha alegría, y que planifiquen sus nuevas metas para el próximo año, con mucho entusiasmo. Les envío el mejor de mis deseos de aprendizaje vivencial, durante este fascinante viaje físico, intelectual, espiritual y emocional que es la vida.