Guterres, de 67 años, reemplazará al surcoreano Ban Ki-moon, quien dejará el puesto a fines del 2016, tras dos periodos a cargo de la ONU. La nominación de Guterres fue una sorpresa para muchos. Será un hombre de Europa Occidental quien ocupe el puesto, en lugar de una mujer del este del continente, como muchos esperaban. El ex primer ministro luso, de 67 años, aportará una gran habilidad negociadora y un amplio conocimiento de los entresijos del poder.

El antiguo jefe de Gobierno portugués (1995-2002) es; desde siempre; un humanista, pero también un realista y un “hombre de acción”. Cuando a comienzos de año rechazó la nominación del Partido Socialista para las elecciones presidenciales, explicó en una entrevista con la emisora de televisión RTP: “Un jefe de Estado es como una especie de árbitro. Pero quiero jugar a la pelota, quiero estar en el campo de juego, tener acción, intervenir de forma permanente.” Ya desde joven quiso “modificar una sociedad llena de njusticias”.

Alegría en su país natal. Guterres, ingeniero de formación, desempeñó de joven trabajos sociales en barrios pobres de Lisboa. Ahora se propone “aplicar toda su experiencia” en la cúpula de las Naciones Unidas, según declaró hace ya algunos meses. “Viví en Portugal una revolución (la Revolución de los Claveles de 1974), estuve luego en primera línea del frente en la democratización de nuestro país, fui miembro del partido y del Gobierno y luego primer ministro. Y luego tuve esta posibilidad increíble de, durante diez años, ayudar en el respaldo a los refugiados”. Se refiere con ello a su etapa como Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), cuando tuvo que enfrentarse a terribles crisis de refugiados, desde Afganistán, Irak y Siria hasta Sudán del Sur y África central, viajando a las zonas más afectadas junto a estrellas como la actriz Angelina Jolie.

También expuso a menudo abiertamente la incapacidad de la Unión Europea para abordar la reciente crisis migratoria y de refugiados.

Su nominación fue recibida con alegría y elogios en su país natal. “António Guterres fue y es claramente el mejor candidato para el puesto, no solo por sus cualidades personales, sino también por su experiencia en la ONU”, afirmó el presidente portugués, Marcelo Rebelo de Sousa. “Tiene la habilidad de tender puentes”, añadió el ministro de Exteriores luso, Augusto Santos Silva. Guterres quiere “hacer”, pero se mantiene con los pies en la tierra y no promete utopías. Ya en 2002 dijo: “Si no se sufre de megalomanía, se sabe que no se puede intentar, por así decirlo, recatar a la humanidad. No quiero salvar a la humanidad, pero quiero hacer todo lo que esté a mi alcance para lograr mejoras”.

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