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COP20: Cinco objetivos que marcarán el éxito de la cumbre en Lima

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La cumbre climática COP 20 en Perú podría poner al mundo en el camino hacia un acuerdo eficaz, sólido y ambicioso el próximo año en París. ¿Pero qué tendría que pasar para que esto suceda? Aquí el análisis de World Resources Institute.

La COP 20 se celebrará en Lima, Perú del 1 al 12 de diciembre de 2014.

El emblemático acuerdo climático entre Estados Unidos y China –junto con los US$ 10,000 millones en compromisos para el Fondo Verde para el Clima que busca ayudar a los países en desarrollo a lidiar con el cambio climático– le darán un estímulo especial a la cumbre climática mundial COP 20 en Lima, Perú, a partir del 1 de diciembre.

Según un artículo publicado por World Resources Institute, esto debería brindar a los negociadores las condiciones para avanzar hacia un acuerdo climático global en la cumbre en París en 2015. En Lima, los países tendrán que tomar decisiones sobre algunas cuestiones clave y reducir las opciones para el texto de negociación del propio acuerdo.

A continuación, cinco objetivos que marcarán el éxito de la cumbre en Lima:

1. Establecer los lineamientos que los países incluirán en sus planes de acción post 2020.
A principios del próximo año, los países comenzarán a presentar a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) sus planes de acción climática, conocidos como contribuciones previstas y determinadas a nivel nacional, para el período posterior a 2020. Sin embargo, aún no han podido ponerse de acuerdo sobre qué información incluir en estos planes iniciales.

Los negociadores en Lima deben asegurarse de proporcionar una información adecuada al público y otros países para que entiendan sus planes y comparen propuestas. Cabe resaltar que los países presentan distintos niveles de desarrollo, de emisiones y de vulnerabilidad a los impactos del cambio climático.

Debido a que muchos países en desarrollo son vulnerables a los efectos climáticos que están ocurriendo ahora y ya han comenzado a adaptarse a esas nuevas condiciones, algunos de ellos quieren la adaptación al cambio climático esté incluida en las contribuciones nacionales propuestas. Ya sea como parte de las contribuciones nacionales o vista por separado, varios países han expresado una clara voluntad de centrar la atención en los esfuerzos nacionales de adaptación.

2. Establecer un proceso para evaluar los planes de acción de los países.
Los países deben decidir una manera de evaluar las contribuciones del uno y el otro para que puedan ser mejoradas antes de la cumbre de París en diciembre de 2015. Además, los países y el público estarán dispuestos a entender cómo se acumulan las contribuciones para mantener el aumento de la temperatura global por debajo de 2 grados C, que según un grupo de científicos, no debe ser superado si queremos evitar los peores impactos de un cambio climático.

Las posibles maneras de fomentar una evaluación son:
Un informe síntesis de la secretaría de la CMNUCC sobre cuán lejos llegarían las contribuciones propuestas para alcanzar el objetivo de 2 grados C;
Talleres de expertos y diálogo público entre los países acerca de los planes de acción; y
Un tablón de anuncios en línea que muestre los planes de acción de todos los países y que permita comentarios del público en general y las respuestas de los gobiernos.

3. Reducir el texto de negociación y garantizar que el acuerdo tenga poder de permanencia.
En Lima, los países deben reducir las opciones de los componentes básicos del acuerdo de 2015, incluyendo la mitigación, adaptación, financiamiento, tecnología, creación de capacidad y transparencia.

Pero el acuerdo que se concluirá en París el próximo año también debe trabajar en un proceso a largo plazo para la acción climática. En Lima, los países tendrán que considerar cómo comprobar periódicamente los avances y aumentar la ambición de reducir las emisiones, aumentar la resistencia y movilizar el financiamiento.

Además de estos “ciclos”, muchos países quieren establecer objetivos a largo plazo en el acuerdo de 2015, como un objetivo a largo plazo para eliminar las emisiones de gases de efecto invernadero para mediados de siglo. También parece haber un creciente apoyo para incluir un objetivo global de adaptación.

4. Acordar una hoja de ruta clara para movilizar fondos de acción climática.
Los fondos para ayudar a los países en desarrollo a impulsar el uso de energías renovables y volverse más resistentes a los impactos climáticos son de suma importancia.

Los recientes compromisos con el Fondo Verde para el Clima, que está diseñado para convertirse en el principal fondo mundial que brindará financiamiento relacionado al cambio climático, han tenido un buen comienzo. Se espera que al final de las conversaciones en Lima se logre acercarse más hacia un total de $ 10,000 millones para el Fondo.

Los negociadores en Lima también deben avanzar hacia un boceto de financiamiento en el acuerdo de 2015, que incluya el desarrollo de una hoja de ruta clara para el cumplimiento del compromiso asumido en Copenhague en 2009 de movilizar anualmente US$ 100,000 millones en fondos para el clima de fuentes públicas y privadas. También tendrán que ponerse de acuerdo respecto a una mayor transparencia sobre el origen de estos fondos y cómo se distribuirán.

5. Avanzar en la acción climática a corto plazo.
Si bien el acuerdo de 2015 se centrará en acciones climáticas a partir de 2020, se deberá tomar acciones adicionales antes de ese año para evitar las consecuencias más extremas del cambio climático.

Los países tienen una oportunidad importante en Lima de trazar una acción más ambiciosa. En las recientes negociaciones en Bonn, una serie de reuniones sobre oportunidades clave de mitigación demostró cómo los países pueden transformase en economías bajas en carbono. Para dar el siguiente paso, los países tienen que decidir cómo poner esas oportunidades en práctica, y crear planes de acción climática más ambiciosos a corto plazo.

Lima también puede ofrecer a las empresas y los gobiernos subnacionales una manera de mostrar sus iniciativas de acción antes de 2020, basándose en los compromisos resaltados en la Cumbre del Clima de la ONU en Nueva York en setiembre de 2014.

Lima es un hito importante en el camino a París y al acuerdo climático del 2015. Al reducir el número de opciones para el acuerdo y establecer las reglas para presentar y evaluar las contribuciones nacionales durante el próximo año, la cumbre en Lima nos pondría en el camino hacia un acuerdo eficaz, sólido y ambicioso.

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