La producción formal de oro en el Perú continúa mostrando señales de desaceleración. Entre enero y marzo de este año, el país produjo 24.8 toneladas métricas finas (TMF), cifra que representa una caída de 3.4% respecto al mismo periodo del año pasado, según información del Ministerio de Energía y Minas (Minem).
La tendencia se suma a los resultados del 2025, año en el que la producción aurífera nacional alcanzó las 109.7 TMF, con un crecimiento marginal de apenas 0.09%. Sin embargo, el contraste más llamativo se observa al comparar estos niveles con las exportaciones del metal.
De acuerdo con cifras del Minem, durante el 2025 el Perú exportó 209 toneladas de oro, volumen que supera en 100.1 toneladas y prácticamente duplica la producción registrada ese mismo año, que fue de 108.8 toneladas. Una situación similar ya se había observado durante el 2024.
La diferencia entre producción y exportación se mantiene también en los primeros meses del año. Entre enero y febrero, la producción nacional alcanzó 16.23 TMF (-2.0%), mientras que las exportaciones llegaron a 33.42 TMF, manteniendo una brecha significativa entre ambos indicadores.
Diversos análisis señalan que este comportamiento coincide con el crecimiento de la actividad minera informal e ilegal. Según el Instituto Peruano de Economía (IPE), los reportes de operaciones sospechosas (ROS) vinculados a minería ilegal elaborados por la Unidad de Inteligencia Financiera de la SBS alcanzaron US$ 6,036 millones en 2025, monto que representa más de cuatro veces lo registrado en 2024 (US$ 1,407 millones).
En paralelo, el precio internacional del oro mantiene una tendencia elevada. Al 13 de mayo, el valor promedio del metal en lo que va del año alcanzó los US$ 4,797 por onza troy, de acuerdo con información del Banco Central de Reserva (BCR).
Especialistas advierten que el comportamiento del sector también refleja la ausencia de nuevos desarrollos auríferos en los últimos años y la necesidad de seguir impulsando condiciones que fortalezcan la actividad formal y la sostenibilidad de las inversiones de largo plazo.
Fuente: Gestión




















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