América Latina tiene la oportunidad de convertirse en un proveedor clave de minerales críticos para la transición energética, la seguridad energética, la electrificación y la revolución digital, afirmó Paul Mitchell, Global Mining & Metals Leader de EY Global, durante su conferencia “Maximizar la oportunidad de los minerales críticos para América Latina”.
En su presentación realizada en el SIMPOSIO – XVI Encuentro Internacional de Minería, organizado por la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE), Mitchell señaló que la región debe prepararse para competir por capital en un escenario cada vez más exigente, en el que la seguridad energética, la defensa, el crecimiento de las ciudades y la digitalización también demandarán mayores fondos de inversión.
“Latinoamérica es muy relevante para la transición energética global”, afirmó. En esa línea, sostuvo que la región tiene un rol decisivo por su potencial en cobre, litio, níquel, hierro y otros recursos esenciales para mover, almacenar y utilizar energía en las próximas décadas.
Mitchell explicó que los minerales críticos no deben entenderse únicamente como aquellos vinculados a la transición energética, sino como los recursos necesarios para sostener y mejorar el modo de vida de las sociedades. Remarcó que el cobre será indispensable para la electrificación, el litio para el almacenamiento de energía y el hierro para la infraestructura que requerirá el crecimiento urbano y tecnológico.
Mitchell advirtió que el conflicto en Medio Oriente ha acelerado un cambio en la conversación global. Según explicó, el mundo habla ahora más de seguridad energética que de transición energética. Sin embargo, precisó que para muchos países el camino hacia esa seguridad será invertir en energías renovables, lo que nuevamente elevará la demanda de cobre, litio, níquel y otros minerales. Agregó que los países que no cuentan con reservas suficientes de petróleo o gas deberán fortalecer sus sistemas renovables, lo que hará aún más relevante el suministro de minerales críticos.
Competir por inversión y construir confianza
En ese contexto, Mitchell remarcó que América Latina debe asegurar condiciones atractivas para el capital. Indicó que la inversión minera será más competitiva y más costosa en los próximos años, por lo que los países deberán ofrecer certeza regulatoria, estabilidad tributaria, procesos de permisos predecibles, disponibilidad de talento e infraestructura adecuada.
“No estamos pidiendo que sea más fácil; estamos pidiendo que sea seguro”, afirmó al referirse a la necesidad de que los inversionistas tengan claridad sobre las condiciones bajo las cuales comprometerán capital durante varias décadas.
Mitchell también destacó que el desarrollo de nuevos proyectos requerirá modelos de financiamiento distintos, alianzas, joint ventures y participación de nuevos proveedores de capital. Señaló que las futuras minas demandarán inversiones de gran escala, por lo que será necesario compartir riesgos y mejorar la disciplina en la ejecución de proyectos.
Una estrategia regional para agregar valor
El representante de EY Global sostuvo que la región no debe enfrentar esta oportunidad de manera aislada, país por país o empresa por empresa. Por el contrario, planteó que Perú, Chile, Argentina, Brasil y México, entre otros países, deben trabajar de manera conjunta para construir una propuesta regional más competitiva.
“No es solo cómo optimizamos Perú. Es cómo optimizamos Perú, Chile, Argentina, Brasil, todos juntos”, señaló. En ese sentido, indicó que la región debe preguntarse dónde conviene procesar minerales, dónde agregar valor, dónde existe energía más competitiva, qué infraestructura puede compartirse y cómo distribuir los beneficios entre los países involucrados.
Finalmente, subrayó que América Latina debe avanzar hacia cadenas de valor regionales, con mayor procesamiento, refinación, innovación, infraestructura compartida y colaboración con universidades, proveedores y gobiernos.
“Tenemos que asegurarnos de que no solo el mineral venga de Latinoamérica, sino que toda la cadena de valor de ese mineral también venga de Latinoamérica”, concluyó.





















Agregue un comentario