Rómulo Mucho

Escribe: Ing. Rómulo Mucho*

El pasado 14 de diciembre se presentó en el Jueves Minero del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP), el ministro de Economía y Finanzas Alex Contreras. Expuso brevemente el Plan Unidos para reactivar la economía y respecto al sector minero dijo que trabaja en una agenda multisectorial con las carteras de Energía y Minas, del Ambiente y Cultura para promover la inversión, pero que requerían de otras medidas urgentes para consolidar el ambiente favorable para la inversión minera, advirtiendo que “ello no implica perder estándares de calidad, estándares ambientales ni respeto a las comunidades”, como parte de una estrategia de activación.

Para el ministro, el Equipo Especializado de Seguimiento a la Inversión, pasa a convertirse en una herramienta para el acompañamiento al inversionista, a la cual se sumaría la creación de un Fondo Soberano de Riqueza, un proyecto que tiene el gobierno debido a los ingresos que vendrían del posible boom de cobre tanto en precio como en demanda.

Tras reconocer a la minería como un generador de empleo que ayuda a reducir brechas utilizando mecanismos como Obras por Impuestos (OxI), dijo que estaría en camino “Servicios por Impuestos”.

En su intervención comentó que la inversión en infraestructura avanza a un buen ritmo, en particular en Transportes; y destacó que este año se adjudicaron 14 proyectos mediante las APPs por US$ 2,300 millones en diferentes sectores, principalmente el eléctrico. En el MEF se estima que para el 2024, las inversiones a través de las APPs pueden llegar hasta US$ 7,976 millones.

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Sin embargo, el ministro Contreras reconoció que este año hemos enfrentado la peor caída de nuestra historia de ingresos fiscales, un escenario similar al del año 2009. “Los indicadores de pesimismo no han mejorado significativamente y por eso estoy aquí y estaré en todos los foros, porque necesitamos recuperar esta confianza” admitió tras señalar que no se ha recuperado la credibilidad en el país, en los últimos cuatro años.
Si bien “este año hemos duplicado los ahorros fiscales y tenemos un mayor margen de respuesta a El Niño; sin embargo, tenemos que impulsar el crecimiento, pero con estabilidad fiscal”, explicó.

La pregunta que surge entonces es ¿cómo frenamos el debilitamiento progresivo de la economía peruana? Como informó la CEPAL, el Perú ya no ocupará más los primeros lugares del crecimiento económico en la región, le asigna un crecimiento de 0.3 % para este año.

Lo cierto es que el MEF vive de espaldas a la realidad. El Plan Unidos no mejorará nuestra situación. Los impulsos del gobierno en economía son débiles e insuficientes, solo son paliativos.

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Se ofrece de todo aún sabiendo que para cumplir con este Plan se requiere de mínimas reformas institucionales y estructurales que reanimen las expectativas de los agentes económicos (inversionistas y consumidores). No será posible cambiar el rumbo mientras se siga apostando sólo por el gasto público dando demasiada importancia al crédito suplementario para bonos y programas de salvataje. Es un plan que no impulsa la inversión privada (80 % de la inversión total). Tenemos recursos para hacer inversión pública, pero esta no se ejecuta o se ejecuta mal por causa de la corrupción.

En materia económica el gobierno está apostando por el fracaso; a crecer poco, al no cumplimiento de la ley, a mayor corrupción, a mayor inseguridad. Para salir del hoyo en que nos encontramos se debe hacer lo contrario a lo que está planteando el MEF. Sin credibilidad no hay confianza, sin confianza no hay inversión y sin inversión no hay reactivación económica ni generación de empleo. La percepción de mediocridad del gobierno es lo que genera el pesimismo empresarial.

Algunos datos macroeconómicos indican que no estamos bien y se requiere urgente un cambio de timón. Entre el 2003 y 2013 Perú tuvo un crecimiento económico promedio de 6.1 %. Entre el 2014 y 2019 este crecimiento bajó a 3.5 %, el 2020 decrecimos 11.10 % a causa de la pandemia del Covid-19, en el 2021 tuvimos un efecto rebote con un crecimiento de 13.1 %. En el 2022 un 2.7 % y este año creceremos 0 %.

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Este recuento muestra el preocupante debilitamiento estructural y progresivo de la economía peruana, con una caída estrepitosa del crecimiento potencial pues hace una década era 6 % y hoy sólo 2.3 %. En el 2022 el bajo crecimiento 2.7 % y una inflación de 8.5 % hizo que 628,000 peruanos volvieran a ser monetariamente pobres. Este año un crecimiento 0% y 4.5 % de inflación, causará 1’000,000 más de peruanos pobres. Estamos bordeando un 30 % de pobreza monetaria.

Se estima que el 2023, la inversión privada caerá 5.3 % y en el 2024, 1.8 %. La inversión minera caería 18.1 % el 2023 y 7.6 % el 2024. A esta lamentable situación se suma la enorme pérdida del capital humano, han emigrado más de 400,000 peruanos desde el 2021, han salido del país para quizá, no regresar. Otro daño grande hecho a nuestra economía, es la salida de capitales por más de US$20,000 millones debido a las políticas anti inversión, estatistas y colectivistas planteadas por el gobierno anterior. Con el actual gobierno, la situación no ha mejorado.

Aquí algunos caminos: shock de confianza, respeto a la regla fiscal, proyectos mineros, cuidar calificación de riesgo, ¡algunas reformas y mucho coraje!

*Presidente de AGROMIN y Director IIMP.